Hace ya más de 45 años de uno de los principales avances en el manejo de la diabetes: el medidor de glucosa capilar. Este pequeño aparato ha permitido que generaciones de personas con la enfermedad se hayan podido medir la glucosa en sangre en cualquier lugar, facilitando un mejor control de la patología y ganando en calidad de vida.
El uso de las estatinas en los pacientes diabéticos está asociado con una disminución del riesgo de sufrir una amputación de las extremidades inferiores, según informa un equipo científico de Taiwán. "De acuerdo con estudios previos, los beneficios de tales medicamentos en las extremidades de los diabéticos están casi confirmados, en especial en los occidentales", dijo el doctor Hsin-Bang Leu, del Hospital General de Veteranos de Taipei.
Su práctica reduce el riesgo de depresión y enfermedad cardiovascular en la población con obesidad, disminución que se eleva hasta un 70 por ciento en el caso del infarto de miocardio en los obesos mórbidos. A estos beneficios se suma la erradicación de la diabetes tipo 2, siendo su eficacia muy superior a la asociada con cualquier intervención en el estilo de vida –por ejemplo, el ejercicio y la dieta– o tratamiento farmacológico.
La diabetes es hoy una enfermedad en ascenso. Se calcula que a nivel mundial 382 millones de personas la sufren y se espera que para 2035 el número ascienda a 592 millones.







