Un estudio realizado por un equipo de académicos de la Escuela de Salud Pública de Harvard analizó durante 30 años los hábitos alimentarios de alrededor de 200 mil hombres y mujeres, entre 25 y 75 años. Aquellos que tenían un mayor consumo habitual de yogur (poco más de 300 gramos), se observó una disminución de 18 por ciento en el riesgo de tener diabetes tipo II.


Caminar después de comer ayuda al cuerpo, realizar esta actividad hace que el cuerpo se sienta más relajado, menos estresado y mejora el humor, además ayuda a reducir los niveles de colesterol, presión arterial y reduce el riesgo de desarrollar diabetes II.
El ejercicio llega a ser igual de eficaz que los medicamentos para controlar el nivel de azúcar en la sangre. Así reduces el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, obesidad y estrés, según afirman los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (INS).
Para los cerca de 30 mil niños que viven con diabetes en España, la práctica regular de ejercicio y una alimentación saludable resultan fundamentales para un adecuado control de su enfermedad. También lo son para que los padres de estos niños pierdan el miedo a que sus hijos practiquen deporte y aprendan a convivir con la enfermedad de la manera más natural posible, porque la diabetes no debe ser un impedimento para que los niños realicen ejercicio, sino que hay que adecuar la alimentación y los controles a cada tipo de actividad física.





