Ningún medicamento en particular para tratar la diabetes tipo 2 supera a los demás respecto a la reducción de los riesgos de enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular (ACV) o muerte prematura, encuentra una nueva revisión de la investigación.
La diabetes es una de las enfermedades crónicas predominantes en la población; sin embargo, es de las que menos se diagnostican. En el mundo, cerca de 175 millones de personas no saben que la tienen y de los que saben, solo el 50 por ciento se adhiere a los tratamientos, lo que representa un gran impacto en la economía mundial.
Los pacientes con diabetes pueden disfrutar del verano si siguen el tratamiento y eviten tomar el sol, según ha asegurado la Federación Española de Diabetes (FEDE), que ha recordado que las altas temperaturas ponen suponer un riesgo para el buen control de la patología, ya que el calor influye en la absorción de la insulina y, también, puede alterar y dañar la buena conservación de los medicamentos.
Desde el momento en que se ingiere algún alimento, éste se relaciona con la cantidad de azúcar que se presenta en la sangre, por lo que es importante para los diabéticos seguir un plan de alimentación adecuado para prevenir infartos, retinopatía, neuropatías y otros problemas vasculares.