Investigadores de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, y el Fondo Commonwealth afirmaban hace unos días en la edición de noviembre de ‘Health Affairs‘, que el uso de los servicios médicos por parte de los pacientes cambiará drásticamente a medida que los registros electrónicos y las aplicaciones tecnológicas de salud proliferen. Y a eso vamos.

Es un hecho que el paciente con diabetes no tiene por qué vivir mal; sin embargo, es importante estar informado y acudir a revisiones periódicas para evitar cualquier padecimiento.
Una versión genérica de la insulina, el fármaco salvavidas de la diabetes, nunca ha estado disponible en Estados Unidos porque las compañías farmacéuticas han hecho mejoras progresivas que han mantenido a la insulina bajo patente desde 1923 a 2014.
"El ocho por ciento de la población austriaca sufre de diabetes, pero sólo dos terceras partes saben que la padecen", dijo en una conferencia de prensa Thomas Stuling, del Hospital General de Viena. 





