Una notoria brillantez en la piel, sin auxilio de cosméticos, puede ser el primer indicio superfluo de inflamación del tejido cerebral por obesidad. “Aunque fuera una observación trivial, es un punto crucial porque resulta que ese brillo es signo de inflamación en términos de la fisiopatología”, advirtió David García Díaz, del Laboratorio de Biofísica de Membranas y Células Troncales de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
Una notoria brillantez en la piel, sin auxilio de cosméticos, puede ser el primer indicio superfluo de inflamación del tejido cerebral por obesidad. “Aunque fuera una observación trivial, es un punto crucial porque resulta que ese brillo es signo de inflamación en términos de la fisiopatología”, advirtió David García Díaz, del Laboratorio de Biofísica de Membranas y Células Troncales de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM. 

La capacidad que tiene el cerebro para responder a la insulina no solo ayuda con la glucosa, también contribuye a la salud celular del cerebro.
Cuando las mujeres desarrollan diabetes durante las primeras 26 semanas de gestación, el bebé quedaría expuesto a un aumento del riesgo de padecer autismo, según revela un nuevo estudio.
Las personas noctámbulas son más propensas a desarrollar diabetes, síndrome metabólico y sarcopenia, incluso aunque duerman la misma cantidad de horas que los madrugadores afirma una investigación publicada en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. 





