
Investigadores del CNIO pretenden generar en el laboratorio células capaces de producir insulina que podrían implantarse subcutáneamente en los pacientes
La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune que no tiene cura y que afecta a más de 10,2 millones de personas en todo el planeta. Pese a su elevada prevalencia, los científicos desconocen por qué el sistema inmunitario comienza a atacar a las células productoras de insulina en el páncreas y las destruye. Causa muerte prematura y unos costes de más de 600.000 mil millones de dólares anuales. Y hasta el momento, la única opción de que disponen los pacientes para controlar su progresión son inyecciones de insulina, además de una dieta y un estilo de vida saludables.