Un arpón cargado de un veneno tan mortífero que paraliza instantáneamente a cualquier presa y que podría matar a un ser humano. Esta técnica de caza no la utiliza una tribu indígena del Amazonas, sino un caracol marino del tamaño de una taza. Ahora, un equipo de científicos ha descubierto que uno de los ingredientes de este cóctel mortal es una hormona tan común como la insulina.
Un arpón cargado de un veneno tan mortífero que paraliza instantáneamente a cualquier presa y que podría matar a un ser humano. Esta técnica de caza no la utiliza una tribu indígena del Amazonas, sino un caracol marino del tamaño de una taza. Ahora, un equipo de científicos ha descubierto que uno de los ingredientes de este cóctel mortal es una hormona tan común como la insulina.
Las mujeres con un trastorno por estrés postraumático (TEPT) parecen más propensas que las demás a contraer diabetes tipo II, y los casos graves de TEPT tienen casi el doble de riesgo, según un estudio reciente.
Existe una enzima llamada AMPK que actúa como una especie de interruptor general del metabolismo según el cual podemos ajustar el uso de azúcar y grasas por parte de nuestro cuerpo. Varias empresas han tratado desde hace tiempo de ofrecer productos nutritivos que emulen el efecto del ejercicio (o lo potencien) a través del uso de esa enzima, pero hasta ahora los resultados no habían sido positivos.
La idea de una obesidad potencialmente sana es un mito, y la mayoría de personas con esta enfermedad acaban teniendo una mala salud y enfermedades crónicas a lo largo del tiempo, afirma un nuevo estudio británico.







