Existe una enzima llamada AMPK que actúa como una especie de interruptor general del metabolismo según el cual podemos ajustar el uso de azúcar y grasas por parte de nuestro cuerpo. Varias empresas han tratado desde hace tiempo de ofrecer productos nutritivos que emulen el efecto del ejercicio (o lo potencien) a través del uso de esa enzima, pero hasta ahora los resultados no habían sido positivos.
La idea de una obesidad potencialmente sana es un mito, y la mayoría de personas con esta enfermedad acaban teniendo una mala salud y enfermedades crónicas a lo largo del tiempo, afirma un nuevo estudio británico.
Las mujeres con un trastorno por estrés postraumático (TEPT) parecen más propensas que las demás a contraer diabetes tipo II, y los casos graves de TEPT tienen casi el doble de riesgo, según un estudio reciente.
La Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos recién aprobó el uso de un dispositivo tecnológico que sirve para controlar el apetito, lo que reduce la sensación de hambre y permite controlar casos severos de obesidad, así como también contribuye a la mejora de enfermedades, como la diabetes tipo dos.







