¿Tiene diabetes? acuda al dentista

En el envejecimiento aumenta el riesgo de adquirir enfermedades e incapacidades, pero si se tiene diabetes, estas enfermedades se potencializan.

Hay una relación directa entre las alteraciones sistémicas y los cambios bucales, dentro de los cuales el grupo de pacientes diabéticos es el más afectado.

De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, México ocupa el sexto lugar mundial de población con diabetes. La proporción de adultos con diagnóstico previo de diabetes es de 9.2 por ciento.

En nuestro país existe un gran porcentaje de adultos mayores que desconocen que padecen diabetes, por lo que el papel del odontólogo es fundamental para detectar a pacientes con diabetes no diagnosticados o mal controlados, ya que el paciente puede llegar al consultorio dental antes de acudir al especialista, informó la doctora Sonia Rodríguez Martínez, del Programa de Salud Bucal de la Secretaría de Salud.

Una vez que se reconoce la enfermedad con base en el interrogatorio, en la observación de signos, síntomas y en una prueba de detección de la glucosa sanguínea, el odontólogo debe referir al paciente a un médico para su evaluación. Cualquier tipo de tratamiento dental debe iniciarse hasta tener la certeza de que el paciente está adecuadamente controlado.

En un paciente con diabetes bajo control no existe restricción alguna en la extensión del plan de tratamiento odontológico y pueden ser tratados igual que los pacientes no diabéticos, los procedimientos deben ser breves, atraumáticos y con el menor grado de estrés posible. Una buena salud bucal redundará en claros beneficios para el estado general del paciente con diabetes.

Primer lugar

La diabetes se considera un problema de salud pública por su alta prevalencia y por el alto costo humano y económico que representa. Se ubica como el primer lugar de mortalidad en nuestro país y como la principal causa para la amputación no traumática de miembros inferiores y de otras complicaciones como retinopatía, insuficiencia renal, además de manifestaciones bucales.

Independientemente del tipo de diabetes, es importante que el odontólogo oriente al paciente sobre la interrelación entre la enfermedad sistémica y la salud bucal, de tal manera que los pacientes comprendan que la diabetes puede aumentar la intensidad de las enfermedades bucales, y que la desatención a la salud oral y el desarrollo de infecciones puede complicar el tratamiento de la enfermedad sistémica.

Salud bucal

El control de la diabetes es más fácil y más estable si se controlan los problemas infecciosos e inflamatorios en la boca, ya que al tratar las infecciones periodontales y odontogénicas se tiene un efecto positivo sobre el control metabólico del paciente diabético, debido a que se reduce la resistencia periférica a la insulina causada por la excesiva producción de mediadores inflamatorios durante las infecciones crónicas.

Las manifestaciones clínicas y la sintomatología bucal de la diabetes pueden variar de un grado mínimo a grave, depende del tipo de alteración hipoglucémica existente, del tiempo de aparición de la enfermedad y del control o tratamiento.

La salud bucal es básica para poder alimentarse, lo que es de gran relevancia en los pacientes adultos mayores con diabetes, ya que si existe malestar o dolor en la boca, tal vez no puedan comer y ésta es una de las peores situaciones que le pueden ocurrir a un diabético, ya que un buen control de la glucosa depende del equilibrio entre la alimentación y la insulina disponible, por lo que es esencial mantener una buena salud bucal.

Los pacientes con diabetes no tratada o mal controlada presentan una disminución de la resistencia de los tejidos, que aunado a una deficiente o nula higiene de la cavidad bucal, ocasiona alteraciones en las estructuras del aparato estomatológico, por lo que el cuidado de la salud oral basado en la prevención es crucial es estos pacientes.

Las manifestaciones bucales que se presentan con mayor frecuencia son las de origen periodontal que en sus etapas iniciales son prevenibles y reversibles.

El riesgo de infección, enfermedades de la encía y otros problemas de la boca se pueden minimizar teniendo una buena higiene bucal y controlando el nivel de glucosa en sangre, lo que a la larga le redituará no sólo en una mejor salud sino en mejores hábitos y una vida más plena.

Fuente: elmundodeorizaba.com