Diabetes mal cuidada desencadena daños en órganos vitales

 

Una diabetes mal cuidada acelera el estrechamiento y endurecimiento de las arterias, lo que desencadena el daño de varios órganos vitales y ocasiona enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, ceguera e insuficiencia renal, advirtió la doctora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Eloísa Salas Hernández.

 

La titular de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 40 del IMSS en Reynosa refirió que este padecimiento es considerado un grave problema de salud pública y afecta principalmente a personas que padecen sobrepeso y obesidad.

"De acuerdo a estadísticas, se desprende que entre el 85 y el 90 por ciento de los pacientes con diabetes tipo II, son obesos al momento del diagnóstico, ya que su estilo de vida lo han conducido a la ingesta de comidas rápidas, altas en calorías y grasas", dijo.

Explicó que a esta mala alimentación se suma una notable disminución de actividad física, ya sea por el uso de videojuegos, largas horas frente a la computadora, el Internet o la televisión.

Mencionó que una vez establecida la diabetes, uno de los principales problemas es que la hiperglucemia, azúcar elevada en la sangre, si no se controla, acelera el estrechamiento y endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).

Esta situación, afirmó "a futuro daña varios órganos vitales y ocasiona enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, ceguera, insuficiencia renal, complicaciones durante el embarazo y amputaciones de las extremidades inferiores".

La especialista exhortó a la población a realizarse la detección oportuna de diabetes mellitus, además de informarse sobre los métodos para prevenirla y evitar complicaciones que esta enfermedad ocasiona, tanto en quienes la padecen como a sus familiares.

Salas Hernández manifestó que para atender este y otros padecimientos crónico- degenerativos, el Instituto cuenta con la estrategia de Atención Preventiva Integrada (PrevenIMSS), con la que se promueve la detección oportuna de la diabetes, principalmente en dos grupos de riesgo.

Expuso que basta una sola gota de sangre para determinar la cantidad de glucosa, en caso de que el resultado sea anormal, se deriva al derechohabiente con su médico familiar.

Entre los síntomas de una persona con diabetes destaca sed intensa, exceso de hambre, aumento en el número de ocasiones que orina, pérdida de peso y cansancio sin causa aparente.

Enfatizó que los síntomas pueden tardar en aparecer hasta 10 años después de establecido el padecimiento, de ahí la importancia de acudir a la detección de glucosa por lo menos, cada tres años. Fuente: El Universal