Diabetes y coronavirus: ¿causa o consecuencia?

Pin It

Es clave la detección temprana de la hiperglucemia en el entorno hospitalario y la necesidad de un tratamiento rápido y efectivo con insulina

La evidencia apunta hacia una relación intrincada entre la pandemia de la enfermedad producida por el coronavirus (COVID-19) y la diabetes. Si bien la diabetes preexistente se asocia con COVID-19 grave, no está claro si la gravedad es una causa o consecuencia de la diabetes.

“El vínculo es bidireccional, dado que la diabetes se asocia con unas manifestaciones graves de COVID-19, y a la inversa, el COVID-19 se asocia con unas manifestaciones graves de la diabetes preexistente”, refiere Iván Lee del Departamento de Microbiología, Inmunología y Patología, Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

Para vincular el COVID-19 con la diabetes tipo 1, que ocurre cuando el páncreas produce poco o nada de insulina, Lee y su equipo estudiaron si las células β pancreáticas productoras de insulina pueden ser infectadas por el SARS-CoV-2 y agotarlas. En la conclusión, determinaron que el coronavirus infecta a las células β humanas en pacientes que enfermaron por el COVID-19 e infecta selectivamente a las células β de los islotes humanos in vitro. También descubrieron que la infección por SARS-CoV-2 atenúa los niveles y la secreción de insulina pancreática e induce de manera directa la muerte de las células β, lo que produce diabetes o hace que la enfermedad ya detectada, se complique.

Un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por las siglas de su nombre en inglés) mostró que casi ocho de cada 10 pacientes con COVID-19 en terapia intensiva tenían diabetes, enfermedades cardiovasculares, incluyendo hipertensión o enfermedad pulmonar crónica. De hecho, la diabetes se informó como un factor de riesgo importante para la peor modalidad de la enfermedad y la mortalidad durante los brotes de Influenza A (H1N1), SARS-CoV y MERSCoV.

El control glucémico adecuado puede tener efectos beneficiosos en pacientes con diabetes y enfermedades respiratorias virales como COVID-19. Sin embargo, en el contexto clínico, el control metabólico óptimo fue difícil de lograr principalmente debido a las limitaciones prácticas encontradas durante el tratamiento de este grupo de pacientes.

Tanto las personas internadas con hiperglucemia (azúcar alta), no conocida previamente como diabetes, y los pacientes con diabetes, en conocimiento de su diagnóstico, presentaron un mayor riesgo de enfermedad grave que aquellos sin esa enfermedad. Esto enfatiza la importancia de la detección temprana de la hiperglucemia en el entorno hospitalario y la necesidad de un tratamiento rápido y efectivo con insulina.

En nuestro país según los datos volcados al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación por parte de las 24 jurisdicciones y los laboratorios nacionales de referencia, la curva epidémica nacional evidenció un ascenso abrupto tanto en la cantidad de casos y muertes como así también el uso récord en las unidades de terapia intensiva reportadas a diario. Entre los fallecidos, el 56,9% presentaba comorbilidades como diabetes, hipertensión y obesidad; pudo observarse que el 84,2% de los fallecidos hasta el momento eran personas menores de 60 años.

Fuente: tn.com.ar

Pin It