Panorama de la obesidad infantil en México

La obesidad en niños es un problema de salud creciente y preocupante, los pediatras hemos observado que se está haciendo mayor con el paso del tiempo; en algunos países se han implementado medidas de prevención y tratamiento ante la epidemia de obesidad infantil.

Si bien en algunos entornos las tasas se han estabilizado, en cifras absolutas hay más niños con sobrepeso y obesidad en países de ingresos bajos y medianos, que en los de ingresos altos.

Este trastorno puede afectar la salud física del niño, alterando la función cardiovascular, y favorecer la presencia de enfermedades endocrinas, pulmonares y psicosociales, a través del desarrollo de una baja autoestima, así como trastornos de la alimentación, y depresión. Por otra parte, los niños con obesidad tienen muchas probabilidades de seguir siendo obesos en la edad adulta, y corren el riesgo de sufrir enfermedades crónicas.

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la proporción de niños con sobrepeso u obesidad a los 15 años oscila entre 10% en Dinamarca, y 31% en Estados Unidos.[5] En México, la prevalencia de obesidad y sobrepeso infantil es una de las más altas en todo el mundo, datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) indican que tres de cada 10 menores de 5 a 11 años padecen sobrepeso u obesidad (prevalencia combinada: 33,2%), cuatro de cada diez adolescentes de entre 12 y 19 años presentan sobrepeso u obesidad (prevalencia combinada: 36,3%).

¿Qué factores contribuyen a agravar el problema?

Es una situación multifactorial donde la cultura, la alimentación y la actividad física desempeñan un papel importante; en sociedades como México, la creencia generalizada de que un bebé gordo es un bebé sano alienta a las familias a sobrealimentar a sus niños; la alimentación del lactante con productos hipercalóricos con altos contenidos de grasa, azúcar y sal, es uno de los principales factores que propician la obesidad infantil.

Fuente: MedScape