Vinagre de manzana para controlar la diabetes

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Si bien la diabetes es una enfermedad que debe ser tratada y seguida de cerca por un médico especialista, siempre existen productos naturales que pueden dar una mano, tal como es el caso del vinagre de manzana, utilizado con fines terapéuticos desde antaño.

Sus propiedades benéficas sobre la salud se deben, especialmente, a su alto contenido de oligoelementos y ácidos naturales que alcalinizan el organismo y mejoran la salud intestinal. Aunque, como se señaló, una de sus cualidades más destacadas es su capacidad de mantener a raya los niveles de azúcar en sangre.

La diabetes tipo 2 es la de mayor incidencia, y está relacionada con malos hábitos alimenticios y de vida: se manifiesta cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular la glucosa en sangre, ya sea por resistencia a la insulina o bien por falta de producción.

En este sentido, y según evidencia científica, se ha concluido que los nutrientes y compuestos del vinagre de manzana reducen y tratan la diabetes al optimizar la función de la insulina y al ayudar a controlar los niveles de azúcar.

Hoy en día, existen fármacos que bloquean la metabolización del azúcar y de los almidones, reduciendo el riesgo de sufrir picos altos de glucosa en sangre, gracias a los cuales se logra mantener bajo control este tipo de diabetes.

Lo que se ha descubierto es que el vinagre de sidra de manzana cuenta con sustancias, de forma general, que generarían un bloqueo similar. Sería el ácido acético, sustancia bioactiva presente en casi todos lo vinagres, la principal responsable de ello.

Su acción evitaría la digestión total de carbohidratos complejos, que se realiza mediante la aceleración del vaciado gástrico o por el incremento de la absorción de glucosa por los tejidos corporales.

Vinagre de manzana para controlar la diabetes

Para aprovechar sus cualidades, será importante conseguir un vinagre de manzana que sea 100 por ciento orgánico y tomar en su justa medida.

Se aconseja beber a diario, sin sobrepasar las dos cucharadas por día, que se deberán diluir en agua o en otros líquidos para evitar irritaciones en boca y garganta. Lo mejor será consumir en ayunas, o bien, antes de ir a la cama.

También se aconseja utilizar a modo de aderezo en ensaladas o bien, si desagrada mucho el sabor, añadirlo a zumos y batidos. En cualquiera de estas formas, ayudará a evitar los picos de azúcar después de ingerir ciertos alimentos durante las comidas principales.

Es importante tener en cuenta que los ácidos del vinagre erosionan el esmalte dental y pueden ocasionar quemaduras en los tejidos sensibles. No excedas la cantidad recomendada.

Para evitar otro tipo de efecto secundario indeseado, se recomienda no prolongar el tratamiento por más de dos semanas seguidas al mes. Ante cualquier duda, consulta con tu médico.

Fuente: Nosotras.com

 

 

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