La contaminación del aire refuerza los riesgos cardiacos de las personas con diabetes

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Las partículas contaminantes del aire, como el hollín, son peligrosas para la salud y están asociadas con el riesgo de padecer cardiopatías o un ACV, pero un estudio de Estados Unidos demuestra que las mujeres con diabetes son aún más vulnerables que el resto de la población.

El autor principal, Jaime E. Hart, del Hospital de Brigham y las Mujeres, y de la Facultad de Medicina de Harvard, Boston, recordó que "varios estudios sobre la exposición pasajera a la contaminación del aire sugieren que los diabéticos sufrirían de un aumento del riesgo de padecer enfermedad cardiovascular".

Su equipo estudió a 114 mil 537 mujeres del estudio conocido como Nurses' Health Study. En el período 1989-2006 se registraron 6 mil 767 casos de enfermedad cardiovascular, 3 mil 878 casos de coronariopatía y 3 mil 295 ACV.

El riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular creció levemente en todas las mujeres a medida que aumentaba su exposición a las diminutas partículas contaminantes que provienen de la combustión de los motores vehiculares, la industria y el polvo de los caminos de tierra.

Pero en las diabéticas, el aumento del riesgo era aún mayor: por cada 10 mcg más de partículas en el aire, las chances de desarrollar enfermedad cardiovascular crecían un 19 por ciento, mientras que las de tener un ACV lo hacían un 23 por ciento.

Las partículas más finas (PM 2.5), que provienen de los escapes vehiculares y la industria e ingresan a la sangre después de inhalarlas, eran las más peligrosas.

La exposición a 10 mcg extra de PM 2,5 en el aire aumentaba un 44 por ciento el riesgo de tener enfermedad cardíaca y un 66 por ciento el riesgo de tener un ACV, según publica el equipo en Journal of the American Heart Association.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos fijó como límite de exposición segura a las partículas PM 2.5 al aire libre en 12 mcg (12 millonésima parte de un gramo) por metro cúbico de aire en 24 horas. La Organización Mundial de la Salud, en cambio, lo fijó en 20 mcg.

La contaminación del aire también mostró ser especialmente riesgosa para las mayores de 70, las obesas y las residentes de la región noreste o sur. "Hay evidencia de que cuando las diabéticas están expuestas a la contaminación del aire registrarían niveles más altos de estrés oxidativo que las mujeres sin diabetes, pero se necesitan más estudios al respecto", dijo Hart.

"La mayoría de las pruebas apuntan a que los resultados serían los mismos en los hombres, aunque no se puede descartar la interacción hormonal", agregó.

La diabetes es una enfermedad inflamatoria y las partículas del aire refuerzan ese proceso inflamatorio, lo que impone más estrés en el sistema cardiovascular, según dijo el doctor Bart Ostro, de la Sección Epidemiología de la Contaminación del Aire de la Oficina de Evaluación de los Riesgos Ambientales de California y que no participó del estudio. Agregó que las vías principales también son una fuente de contaminación.

Fuente: Kathryn Doyle / Reuters Health

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