Diabetes y sus cuidados en temporada de frío

Ahora que estamos de lleno en otoño y que las temperaturas han bajado, es importante prever cómo puede afectar a nuestra diabetes y cómo podemos gestionarlo.

A continuación te presentamos algunas recomendaciones para que el frío afecte lo menos posible a tu diabetes y a su control:

Mantén tu medicación alejada de las bajas temperaturas. Igual que el calor extremo, las bajas temperaturas pueden afectar a la insulina y provocar un mal funcionamiento de tu glucómetro. Si las temperaturas bajan de cero, no dejes olvidada tu medicación en lugares que no tengan la temperatura regulada.

El invierno es la temporada de la gripe y los resfriados. Cuando estás enfermo, los niveles de estrés suben y el nivel de azúcar en sangre, también. Además, cuando no te sientes del todo bien, es muy probable que dejes de alimentarte adecuadamente. Para evitar caer enfermo, lávate a menudo las manos con agua y jabón. De esta manera, estarás más protegido contra los gérmenes.

Estate atento a la presencia de cetonas en la orina, sobre todo si tienes diabetes tipo 1, ya que cuando aparecen enfermedades intercurrentes como la gripe, los niveles de glucemia se alteran. Si la glucemia es superior a 250mg, es recomendable que midas las cetonas en orina, ya que puede que requieras dosis extras de insulina ultrarrápida.

Vigila el estado de tus pies cuando haga frío. Las bajas temperaturas y tu diabetes pueden agudizar la pérdida de la sensibilidad en los pies y en los dedos de los pies. Protégelos con un calzado especial para el invierno, sobre todo si vas a caminar por la nieve. Aplícate crema hidratante para mantener la piel de los pies saludable y revisa regularmente que no tengas rozaduras o pequeñas heridas que se puedan infectar. También mide la temperatura del agua antes de bañarte con tu codo, ya que al estar disminuida la sensibilidad puedes no percatarte de lo caliente del agua y dañar tus pies o manos.

Calienta tus manos antes de realizar la glucemia. Si tus manos están frías, puede que la lectura de glucemia no sea correcta y tengas que volverla a repetir. Lávate con agua caliente las manos antes de la prueba para que estén a una temperatura correcta.

No dejes de practicar tus rutinas de ejercicio. Sabemos que el frío puede hacer que prefieras quedarte en casa antes que salir a caminar, pero el ejercicio físico ayuda a que tus niveles de azúcar en sangre estén mejor controlados. Puedes vestirte por capas antes de salir a hacer ejercicio al aire libre, practicarlo en un gimnasio o bien optar por hacer ejercicio en casa.

Intenta estar constantemente hidratado, tanto si estás a la intemperie como si estás en zonas interiores con la calefacción encendida. Ingiere líquidos en abundancia y aplícate loción hidratante para evitar que tu piel se reseque.

En invierno puedes sentirte triste o aletargado debido a las temperaturas frías y a una menor cantidad de horas solares. Ante cualquier síntoma continuado de decaimiento, acude a tu equipo médico habitual para evitar cualquier posible desajuste de tu diabetes.

En cualquier caso, sigue tomando la medicación para la diabetes, ya sean antidiabéticos orales o insulina, y junto con la ayuda del profesional sanitario adapta las dosis a los alimentos ingeridos o a los niveles de azúcar en sangre para que puedas llevar el mejor control posible de tu diabetes.