Los beneficios de la Cámara Hiperbárica en pacientes diabéticos

La medicina hiperbárica –también conocida como baromedicina–  se dedica a estudiar los cambios fisiológicos y fisiopatológicos de los seres vivos al exponerse a presiones superiores a la atmosférica.   Al aumentar la cantidad de oxígeno que recibe un organismo, el cuerpo reacciona en formas que van desde desinflamar, desinfectar, curar heridas y el famoso “mal del buzo”: el síndrome de descompresión causado por una disminución brusca de la presión atmosférica. Hoy en día, se ha comprobado su efectividad para combatir y mejorar al menos 14 patologías.

La medicina hiperbárica es para muchos un área desconocida. Incluso dentro de la comunidad médica hay quienes creen que se trata de una práctica alternativa. A pesar de eso, día a día un promedio de 40 pacientes se atiende en las cámaras hiperbáricas en el cuarto piso del Hospital del Trabajador: personas que aspiraron monóxido de carbono, que sufrieron quemaduras, heridas que no han cicatrizado bien, lesiones por radioterapia, anemias severas, osteomielitis, dolor crónico, y muy especialmente, diabéticos.

Los tratamientos son largos. Al menos diez sesiones de una hora y veinte minutos cada una, en las que el paciente entra a la cámara hiperbárica, se sienta, se coloca una máscara y respira oxígeno al 100%, en un ambiente donde se ha aumentado la presión a al menos 1.5 ATM. Quienes han pasado por este tipo de medicina reportan mejorías entre la tercera y cuarta sesión, mejorías que van desde mitigar un dolor crónico hasta eliminar una retinopatía incipiente o incluso evitar una amputación. Durante toda la sesión un especialista los acompaña y asiste, para que la sesión transcurra de la forma más cómoda posible.

Fuente: diabelife.com