Estudio asocia ronquidos y apneas con la diabetes en adultos mayores

Pin It

Los adultos mayores con trastornos respiratorios nocturnos, como los ronquidos y la apnea del sueño, a menudo tiene glucosa alta y serían dos veces más propensos que los que duermen bien a desarrollar diabetes tipo II.

Un equipo estudió a unos 6 mil adultos de Estados Unidos durante una década y los resultados sugieren que los médicos deberían monitorizar los valores de glucosa en sangre en los adultos mayores con trastornos respiratorios nocturnos.

"La evidencia reciente sugiere que los pacientes diabéticos tendrían una prevalencia de alteraciones del sueño más altas que la población general", dijo la autora principal, Linn Beate Strand, del Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston. "Pero poco se sabe sobre si los síntomas aumentan el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante, en especial en los adultos mayores", agregó.

De acuerdo con el Instituto Nacional del Corazón, el Pulmón y la Sangre, la apnea del sueño son crisis respiratorias frecuentes durante la noche: las vías aéreas se cierran y la respiración se bloquea súbitamente, con ruidos fuertes. Estas interrupciones reiteradas, que pueden suceder hasta 30 veces por hora, están asociadas con somnolencia diurna y un aumento del riesgo de padecer hipertensión, infarto, insuficiencia cardíaca, arritmias, diabetes o la muerte.

En la revista Diabetes, el equipo de Strans publica que los estudios previos sobre los trastornos del sueño y la diabetes se ocuparon de los jóvenes y los adultos de mediana edad, mientras que los ronquidos y la apnea del sueño se vuelven más comunes con la edad. Los autores analizaron información de cinco mil 888 adultos de Estados Unidos, convocados entre 1989 y 1993, cuando tenían 65 años o más. Ninguno tenía diabetes tipo 2.

Cada seis meses, hasta 1999, los participantes informaron si una pareja o alguien que dormía con ellos se habían quejado de que roncaban y si sentían sueño durante el día. El equipo indagó, también, sobre los síntomas de insomnio: dificultades para dormir, despertares nocturnos o imposibilidad de retomar el sueño.

Se les controlaron los niveles de insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre, al inicio del estudio, mientras que los valores de glucosa en sangre en ayunas se evaluaron varias veces durante la investigación. Además, el equipo detectó los casos de diabetes tipo II.
Los adultos mayores que roncaban, tenían apnea del sueño o padecían somnolencia diurna tendían a tener valores de glucosa en sangre en ayunas más altos que los que dormían bien. Además, tenían resistencia a la insulina, es decir que producían más insulina aunque sus cuerpos no podían utilizarla para controlar la glucosa en sangre.

Los participantes con apnea del sueño eran dos veces más propensos que los que dormían bien a desarrollar diabetes y los roncadores lo eran un 27 por ciento más. Aquellos con somnolencia diurna eran un 50 por ciento más propensos que aquellos sin esa complicación a desarrollar diabetes.

A mayor cantidad de síntomas respiratorios durante el sueño, más riesgo de desarrollar diabetes. El insomnio no estuvo asociado con el riesgo de padecer diabetes.

Fuente: Madeline Kannedy / Reuters Health

Pin It