Pacientes con diabetes tipo 1 mejoran niveles de parámetros críticos gracias a la tecnología

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Gracias al uso de sensores, el dispositivo almacenó en una nube indicadores de interés para el seguimiento de los pacientes y la toma de decisiones clínicas, especialmente, el de los niveles de glucosa

Una experiencia clínica realizada en el Hospital del Salvador evaluó el impacto de las nuevas tecnologías en pacientes con diabetes, una de las enfermedades crónicas con mayor prevalencia en Chile. El informe consideró el seguimiento durante tres meses de 25 adultos con diabetes tipo 1, quienes utilizaron un dispositivo remoto de control capaz de recopilar en una nube diversos parámetros médicos.

“En el campo de la diabetes, la telemedicina ha jugado un papel fundamental, ya que no solo permite trabajar en la prevención y el control, sino también en priorizar y brindar atención oportuna a quienes la necesitan”, afirmó la Dra. Carmen Gloria Bezanilla, jefa de la Unidad de Nutrición y Diabetes del Hospital del Salvador, quien lideró el estudio y destacó los resultados de la aplicación de herramientas tecnologías y telemedicina en el control de la enfermedad.

La experiencia será comentada en el encuentro “Innovación Digital en Diabetes: Del Tratamiento a la Prevención”, organizado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), un centro tecnológico apoyado por Corfo e integrado por cinco universidades que promueve y aboga por el uso de nuevas tecnologías para el sistema sanitario.

Su directora ejecutiva, May Chomali, aseguró que el uso de tecnologías para el control de enfermedades crónicas es una tendencia en aumento en la salud, y que el país debe pavimentar un camino para extraer los beneficios de esta evolución en los próximos años. Esto, principalmente, a través de una estrategia de largo plazo en la materia.

“Es vital que estas nuevas tecnologías empiecen a ser más importantes en nuestro sistema de salud en el contexto de la transformación digital del sector”, dijo la experta.

“Que muchos más pacientes tengan el derecho de acceder a este tipo de tecnología, los ayuda a sobrellevar mejor su patología, y no solamente eso sino que les evita una serie de complicaciones, hospitalizaciones o consultas en los servicios de urgencia. Se necesitan incorporar estas herramientas en políticas públicas o contar con sistemas de financiamiento que permitan que pacientes accedan a esto y no sea solamente aquellos que pueden pagarlo”, agregó.

La ejecutiva recordó que CENS proyectó recientemente un incremento en el uso de este tipo de herramientas en un escenario post pandemia, así como también la necesidad de avanzar de manera más fluida en diversos habilitantes técnicos, entre ellos, el capital humano avanzado para implementar las nuevas tecnologías y estándares de interoperabilidad de datos para garantizar la viabilidad de la salud conectada.

En tanto, las enfermedades crónicas suponen uno de los mayores desafíos en ese contexto de transformación.

Chile es el país del cono sur con la mayor prevalencia de la diabetes en el cono sur, con un 12%, de acuerdo a un informe del Ministerio de Salud, superando el promedio regional (9%). Este trastorno crónico, en el que el páncreas no produce bajas cantidades de insulina (o directamente no la genera), ha aumentado un 3% cada año en el país. Mientras, la de tipo 2 se está convirtiendo en un problema crítico de salud pública.

Empoderados e independientes

Durante los 90 días en que se llevó a cabo el estudio en el Hospital del Salvador, el grupo de 25 pacientes fue monitoreado con glucómetros y otros dispositivos para el monitoreo continuo de la glucosa. Estos proporcionaron información de manera continua y con oportunidad de acceso en cualquier momento del día, mediante informes almacenados en la nube, entre otras herramientas digitales.

Bezanilla destacó que los pacientes pudieron entender de una mejor manera el comportamiento de su glicemia. Por ejemplo, cómo esta se ve afectada cuando consumen determinados alimentos o al hacer ejercicios.  A su juicio, las tecnologías de la información y la comunicación pueden brindar una experiencia mucho más positiva a quienes deben lidiar con patologías crónicas.

“A diferencia de otros dispositivos que brindan una imagen del nivel de glucosa en un momento preciso del día, los dispositivos de monitoreo continuo de glucosa ofrecen una gran ventaja para la telemedicina en el control de las personas que viven con diabetes, ya que le brinda al médico una recopilación de datos sobre cómo cambian los niveles de glucosa con el tiempo”, enfatizó la experta.

La especialista del Hospital del Salvador precisó que el uso de estas herramientas facilitó la visualización de diversos patrones, entre ellos, cómo varía la glucosa durante el día o la noche, alta o baja o si se ha mantenido estable en diferentes situaciones del día. Asegura que esto permite tomar decisiones mucho más rápidas para indicar un cambio de tratamiento oportuno, si esto fuese necesario.

“Con esto, las personas con diabetes y los especialistas de salud pueden tomar decisiones informadas en conjunto para su tratamiento y, si es necesario, aplicar cambios no solo en el tratamiento farmacológico sino también en su estilo de vida, como la dieta o frecuencia, tipo e intensidad de actividad física, para controlar mejor sus niveles de glucosa. Por otro lado, estas tecnologías facilitan el intercambio de estos datos con los cuidadores y con los profesionales sanitarios en tiempo real, lo que favorece la monitorización médica remota”, añadió.

Por su parte, May Chomali, valoró, además, la manera en que dispositivos tecnológicos pueden brindar más autonomía y calidad de vida, en el caso de la diabetes, por ejemplo, evitando pincharse de manera frecuente para monitorear el estado de su glicemia. “Transmitir la información de esta manera, además, le da más seguridad en todo sentido”, señaló la facultativa. 

De hecho, la disminución de los pinchazos capilares fue lo que más apreciaron los participantes del estudio, según los médicos a cargo.

Y agregó que “poder acceder a la información en tiempo real empodera a los pacientes en su proceso asistencial. Están mucho más comprometidos con lo que está pasando, y no le dejan toda la responsabilidad al centro de salud: saber si está listo un examen, saber si su consulta se va a realizar y cuándo, los compromete más con el sistema Los empodera y los hace más responsables de su cuidado”.

“Todos deberíamos acceder”

La ingeniera civil Gabriela Ibarra lleva tres años utilizando sensores como el que los pacientes del Hospital El Salvador recibieron para ser parte del estudio. Su primer diagnóstico fue hace ocho años, como paciente de la diabetes tipo 2, pero luego de su primer embarazo, se confirmó que tenia la de tipo 1.

Su hijo Salvador, hoy de seis años, fue confirmado con el mismo diagnóstico al año y medio.

Asegura que las tecnologías de información han sido muy importantes en el proceso de la enfermedad. “Fue fundamental porque Salvador entró al jardín utilizando los sensores, y necesitábamos tener ese monitoreo constante”, expone Gabriela.

Tras más de un año de uso, el menor comenzó a utilizar una bomba de insulina,  gracias al financiamiento de la Ley Ricarte Soto, mientras que Gabriela se mantuvo con los sensores, incluso en su segundo embarazo. El dispositivo, permite a las personas con diabetes controlar continuamente sus niveles de glucosa, señala Ibarra, quien utiliza los sensores hace ya tres años.

“Fue muy importante en mi segundo embarazo, porque ahí uno necesita ser más riguroso con los controles. Hay distintas tecnologías, pero el sensor, que uno se pone en el brazo para medir la glucosa en forma continua, me gusta mucho, porque te da mucha información: cuánto tiempo estás en rango o la tendencia, que es muy importante para saber, por ejemplo, si puedes sufrir una hipoglicemia o al revés”.

Si bien valora la sencillez de la usabilidad de los dispositivos de control, reconoce que el costo de acceder a este tipo de herramientas puede, en muchos casos, ser prohibitivo, una dificultad que, a su juicio, debiera ser corregida a nivel de los prestadores.

“Lo que más destaco es que son fáciles de usar, la entrega de datos de tendencia y que entregan información en tiempo real, con un desfase de solo diez minutos. Es predictivo, y eso es muy importante cuando los niños son chiquitos, y no saben cómo decir que se sienten mal, no tienen claro los síntomas. Yo me daba cuenta, pero no así mi hijo”.

Gabriela enfatiza que las tecnologías de control para diabetes le dan una gran seguridad y han significado un enorme aporte a su calidad de vida, en especial en momentos críticos, como los embarazos o el ingreso de su hijo al jardín.

Al respecto, afirma que “es muy importante el acceso a estos dispositivos, porque entregan información de largos períodos, lo que es útil para tomar decisiones a tiempo: si hay que cambiar horarios o cambiar las dosis, por ejemplo en el caso de los niños. Puedes descargar esta información y compartirla al médico, entonces ayuda mucho al seguimiento. Antes, tenías que pincharte el dedo cuatro veces al día y sabías lo que pasó en ese minuto, y quizás a las tres horas estabas bien. En cambio con el sensor sabes lo que pasó en todo ese período”.

“Tienes mucha información y uno como paciente empieza a conocerse mejor con la enfermedad, y sabes mejor cómo funciona tu organismo. Antes era más lo que decían los libros, tal paciente de tal o cual peso, pero con esto puedes saber cómo te afectan en particular a ciertas comidas o actividades. Ojalá la mayor cantidad de gente pudiera acceder a estas tecnologías”, subraya.

Carmen Gloria Bezanilla concluye que el uso de TICS repercute en que “las personas se sienten más tranquilas y seguras gracias a la telemedicina, ya que a través de la salud digital se mantiene un control continuo, y se establece una relación más cercana no solo con su médico sino con diversos especialistas que les dan consejos y ajustan sus tratamientos para mantenerse saludables en su día a día”.

Fuente: elmostrador.cl

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