El problema de sobrepeso y obesidad que enfrenta la niñez mexicana podría tener su origen en hábitos de alimentación poco adecuados. De acuerdo con los resultados del estudio realizado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México con madres de familia y sus hijos en edad escolar, el consumo de frutas y verduras es prácticamente nulo entre los chicos y el consumo de bebidas azucaradas es excesivo.
Si un niño tiene sed permanentemente, orina con más frecuencia y adelgaza aunque coma mucho, se deben realizar estudios, pues puede tener diabetes tipo 1, antes llamada diabetes infantil y juvenil, advierte Carlos Antillón Ferreira, endocrinólogo pediatra del Hospital ABC de Santa Fe.
A medida que crece el uso de las bombas de insulina, mejora el nivel de control de la glucosa en los niños y los adolescentes con diabetes tipo 1, según demuestra un estudio de Europa y Estados Unidos. Pero esos dispositivos no son tan populares en Inglaterra y Gales como en Alemania o Estados Unidos.
La diabetes provoca un deterioro mayor en las mujeres, con un incremento de riesgos e índices de mortalidad, pese a que se presenta con similares características que en los hombres, advirtió un informe con miras a la conmemoración el 14 de noviembre del día mundial contra la enfermedad.