Así afecta el tabaco al nivel de azúcar en sangre

La nicotina puede hacer que el nivel de azúcar en la sangre suba o baje. La sustancia química altera la forma en que nuestro cuerpo puede usar la glucosa, el azúcar en la sangre que alimenta sus células.

Podría aumentar las posibilidades de contraer diabetes tipo 2 y empeorar una diabetes ya diagnosticada. Por otro lado, la nicotina puede causar un nivel bajo de glucosa en la sangre (hipoglucemia) para las personas que tienen diabetes y toman insulina. La nicotina cambia los procesos químicos en nuestras células para que no respondan a la insulina y la dejen entrar, una afección llamada resistencia a la insulina.

Las células necesitan insulina para que puedan extraer glucosa de la sangre y usarla como energía. Cuando no pueden, la glucosa permanece en nuestra sangre y el nivel de azúcar en la sangre aumenta.

Asimismo, la nicotina también puede provocar que el cuerpo produzca más triglicéridos, un tipo de grasa relacionada con la resistencia a la insulina. Y la nicotina aumenta los niveles de hormonas que combaten la insulina.

Qué le sucede a nuestro cuerpo

El hecho de fumar no demora en afectar la capacidad de las células de usar insulina. Podríamos tener signos de resistencia a la insulina solo una hora más tarde. Los estudios demuestran que las personas que tienen diabetes y fuman necesitan dosis mayores de insulina para controlar su glucosa en sangre. Eso es un problema porque cuando los niveles de glucosa en la sangre son demasiado elevados durante varios años, podría provocar enfermedades cardíacas y daños en los riñones, los nervios y los ojos.

El bajo nivel de azúcar en la sangre tampoco es bueno. Es decir, ni una cosa ni la otra. Dependiendo de cuánto caiga, podemos perder el equilibrio, desmayarnos o incluso tener una bajada de tensión, que podría ser peligroso cuando conducimos o bajamos escaleras, por ejemplo. Y cuando sucede a menudo, tenemos el riesgo de daño cerebral.

Los científicos no están seguros de por qué la nicotina puede reducir el azúcar en la sangre, pero creen que una de las razones es porque permite que la insulina permanezca por más tiempo.

Fumar es la forma más común de obtener nicotina, y mientras más tabaco fumemos, es más probable que padezcamos diabetes tipo 2. Las personas que fuman tienen entre un 30% y un 40% más de posibilidades. Fumar más de 20 cigarrillos al día casi duplica las probabilidades.

Fuente: AS