Si tienes diabetes, ten cuidado con las llagas en pies

Tener diabetes implica estar atento a lo que comes, cuánto ejercicio haces, a tus niveles de azúcar en la sangre e incluso a las afecciones de tus pies. Con respecto a la salud de estos últimos cuando se tiene diabetes, el objetivo es prevenir y tratar las llagas, pues pueden complicarse y causar gangrena y amputación, explicó un cirujano.

"Aproximadamente el 80 por ciento de las amputaciones de las extremidades inferiores relacionadas con la diabetes empiecen con una llaga en un pie", advirtió un cirujano vascular, el doctor Anil Hingorani, en un comunicado de prensa de la Sociedad de Cirugía Vascular (Society for Vascular Surgery).

El nivel alto de azúcar en la sangre causa daños en los vasos sanguíneos, lo que hace que en las piernas y en los pies haya una mala circulación sanguínea. Cuando no reciben la suficiente sangre rica en oxígeno, cualquier llaga o cortada que se produzca podría no llegar a curarse y como resultado podría haber complicaciones más graves.

Las personas con diabetes deberían ver a un proveedor de salud que tenga una capacitación en el cuidado de los pies al menos una vez al año, pero con más frecuencia si tienen un riesgo más alto de sufrir problemas en extremidades, según la Sociedad de Cirugía Vascular.

Pero también hay pasos que puede tomar por su cuenta:
-Aprende a cuidar de sus pies, incluyendo el modo de revisar las llagas o cortadas, mantenlos limpios y secos.

-Usa el calzado adecuado. Los mejores son los que tienen la parte delantera amplia y en forma cuadrangular, tres o cuatro agujeros para los cordones en cada lado y una lengüeta acolchada. También los que están hechos de material ligero y tienen el suficiente espacio dentro para colocar una suela con almohadilla o una prótesis ortésica.

-Lleva un calzado especial si tienes un riesgo alto. Durante las revisiones de los pies, pregunta a tu médico si necesitas ese tipo de zapatos.

Si aun así desarrollas una llaga en el pie, no camines sobre ella, aconseja el grupo de cirujanos. Tu médico puede recetar un yeso de contacto total o una bota de tobillo fijo para caminar. Si las lesiones de los pies no se curan, eso podría indicar que tus extremidades no están recibiendo la suficiente sangre. En ese caso se deberías visitar a un cirujano vascular, según Hingorani.

Fuente: New York Times

0
0
0
s2sdefault