Diabetes y gangrena: cuáles son los riesgos y cómo evitarlo

La gangrena suele afectar a los dedos de los pies, las manos y las extremidades. Si tienes diabetes existe un mayor riesgo de desarrollar gangrena si no tomas las precauciones adecuadas. Las personas que tienen diabetes pueden desarrollarla sin saberlo tras sufrir alguna lesión menor. Por eso debes conocer bien cuáles son los riesgos que conlleva y cómo puedes evitar desarrollarla.

¿Qué es la gangrena?
La gangrena es una condición que se produce cuando el tejido del cuerpo muere. Esto puede suceder cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cuerpo. A menudo es el resultado de una lesión o infección de la piel o tejido blando.

Además de los dedos y las extremidades, puede afectar a los músculos y órganos, aunque estos casos no son tan comunes. Es muy importante que, si desarrollas gangrena, busques atención médica inmediata para eliminar el tejido muerto y evitar que las bacterias se propaguen por tu torrente sanguíneo. Si no se trata a tiempo puede conducir a una infección que puede llegar a ser mortal.

¿Cuál es la relación entre la diabetes y la gangrena?
Si eres diabético, tienes mayor riesgo de desarrollar gangrena. Los niveles altos de azúcar en tu sangre pueden ocasionar daños en tus nervios y esto, a su vez, causa pérdida de la sensibilidad en la zona afectada, lo que hace que sea más fácil que desarrolles una lesión. Los altos niveles de azúcar en la sangre también afectan a los vasos sanguíneos y limitan el flujo de sangre hacia los pies.

Esto provoca una reacción en cadena: si tus pies no reciben suficiente sangre, hay un menor número de células que combatan las infecciones que se están abriendo camino hacia tus pies. Sin suficientes células en el área, las heridas que desarrolles pueden tardar más tiempo en sanar del normal. Esto hace que cualquier lesión potencial sea más propensa a infectarse.

¿Qué otros factores de riesgo debes tener en cuenta?
Ten presente que si presentas cualquier condición médica subyacente que afecte la circulación tienes más riesgo de desarrollar gangrena. Existen varias dolencias que afectan los vasos sanguíneos y también aumentan el riesgo. Además de la diabetes, otras dolencias problemáticas son:
-La enfermedad arterial periférica.
-La arteriosclerosis.
-La enfermedad de Raynaud.

Si recientemente te has sometido a una cirugía o estás pasando por una lesión traumática, es posible que tengas más riesgo de desarrollar la gangrena. En las personas que tienen sistemas inmunitarios débiles las infecciones menores pueden llegar a ser más graves y derivar en gangrena.

¿Cuáles son los tipos de gangrena?
Seca. Se da cuando el flujo sanguíneo está siendo bloqueado en una zona determinada del organismo. Si una parte de tu cuerpo no está recibiendo el oxígeno que necesita, puede deteriorarse hasta morir. Las áreas afectadas a menudo se caracterizan por tomar una coloración verde oscura o púrpura que puede llegar casi a negro. Además la piel puede estar seca y arrugada debido a la falta de oxígeno.

Húmeda. Como su propio nombre indica, tiene una apariencia húmeda y se caracteriza por la hinchazón y la formación de ampollas. Se produce por lo general en quienes han experimentado temperaturas extremas, como la congelación o una quemadura grave. Las personas con diabetes pueden desarrollar este tipo de gangrena sin saberlo luego de sufrir una lesión menor en un pie o dedo debido a las neuropatías. Además, en estos casos los tejidos afectados se curan de manera muy lenta y son más propensos a desarrollar infecciones con facilidad. La gangrena húmeda se extiende rápidamente y, si no es tratada, puede ser mortal.

Gaseosa. Esta normalmente se produce por una infección interna. Las bacterias dañinas liberan gas, que daña los vasos sanguíneos, tejidos, células y la sangre. Puede aparecer en áreas de trauma. Tu piel se enrojece y poco a poco se torna color café. Además, puede adquirir un aspecto “burbujeante”. Este tipo en particular es especialmente mortal, ya que se puede desarrollar de manera súbita y sin aviso.

Interna. Puede desarrollarse cuando el flujo de sangre a un órgano interno está bloqueado. Afecta comúnmente a los intestinos, la vesícula y el apéndice.

Fournier. Se limita a los genitales y está causada por infecciones en el tracto urinario o en los genitales en sí. Se caracteriza por producir dolor, hinchazón, sensibilidad y coloración púrpura, verde o incluso negro y mal olor. Aunque afecta mayormente a hombres, las mujeres no se libran de este tipo de gangrena.

Progresiva sinérgica bacteriana. Es muy raro padecer de este tipo de gangrena. Puedes desarrollarla tras una cirugía y las lesiones cutáneas pueden formarse en torno a la zona afectada un par de semanas después de la cirugía.

Consejos para evitar la gangrena
Recuerda que existen varias cosas que puedes hacer para reducir el riesgo de desarrollar gangrena. Si tienes diabetes, es importante que compruebes regularmente tus manos y pies en busca de infecciones o lesiones. Además cuidar de tu peso, utilizar vestimenta adecuada en clima frío y dejar de fumar son cuidados clave para prevenir el desarrollo de cualquier tipo de gangrena.

Fuente: Mejor con Salud