Fuera mitos: esto es lo que dice la ciencia sobre los alimentos que causan cáncer

¿Existen los superalimentos que previenen todo tipo de enfermedades? ¿Es cierto que hay alimentos cuyo consumo aumenta el riesgo de padecer algún tipo concreto de cáncer? Llevamos años haciéndonos éstas y otras preguntas, pero ahora un libro basado en pruebas científicas da respuestas que hasta ahora no eran más que mitos o suposiciones.

Se llama ‘Nutrición y salud’, ha sido editado por la Fundación Umberto Veronesi y puedes descargártelo de forma totalmente gratuita en la zona de descargas siguiendo este enlace. Se trata de desterrar lo que hasta ahora eran sólo mitos y ayudar a combatir el problema de la mala alimentación: un problema que provoca más de diez millones de muertes cada año en todo el mundo.

El presidente de laFundación Umberto Veronesi, Paolo Veronesi, explica al Corriere que “con la dieta adecuada, se pueden prevenir al menos el 30 por ciento de los cánceres”. Asegura que en Italia y en otros países como España, la dieta mediterránea es una herramienta válida para asegurar la salud, aunque no son las únicas: existen otros tipos de dietas en el mundo que son un modelo nutricional tan efectivo como el nuestro.

Alimentos buenos o malos

Uno de los mayores mitos que existen en el mundo de la alimentación es el que habla de que existen alimentos milagrosos, mientras otros son especialmente dañinos. Para la nutricionista Elena Dogliotti, experta de la fundación, no es cierto: “No hay alimentos que sean buenos o malos. Las variables involucradas son muchas y cada una debe tomarse en consideración antes de llegar al juicio final”.

Para la nutricionista Elena Dogliotti "no hay alimentos que sean buenos o malos" ya que dependen de muchas variables

Y se basa para su afirmación en los resultados científicos que han obtenido tras analizar miles de casos procedentes del Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, del Estudio Europeo sobre el cáncer y la nutrición y de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Así que es la ciencia la que habla.

Uno de los grandes debates entre los expertos en los últimos años se centra en la carne: ¿su consumo aumenta el riesgo de cáncer? Según la doctora Dogliotti, los datos que relacionan esta posibilidad pueden malinterpretarse ya que en ningún caso se especifica qué cantidad de carne aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad y cómo sube ese porcentaje. La recomendación es consumir menos de 300 gramos de carne roja a la semana por persona.

Sin embargo, sí hay pruebas convincentes en lo que se refiere a las carnes procesadas, por lo que las salchichas y los embutidos estarían directamente relacionados con una neoplasia colorrectal que sería el origen del cáncer de colon. También existe un riesgo de muerte prematura por enfermedades cardiovasculares y cardíacas, por lo que recomiendan eliminar de la dieta este tipo de alimentos.

Bueno y malo al mismo tiempo

Hay alimentos con estudios anteriores que han certificado ser excelentes para la salud, como el pescado. Se recomiendan, al menos, 200 gramos a la semana de atún, salmón y pescados ricos en omega 3 y grasas saludables. Sin embargo, tienen el problema de la contaminación por mercurio, sobre todo los peces más grandes como el atún o el pez espada, por lo que los niños menores de 10 años y las mujeres fértiles deben prestar atención a los niveles de mercurio.

Lo mismo pasa con los lácteos: la ciencia ha confirmado que el exceso de grasas saturadas y calcio presente en los lácteos puede provocar un mayor riesgo de cáncer de próstata. Pero, al mismo tiempo, tienen un efecto protector contra el cáncer colorrectal y, en las mujeres que han superado la menopausia, contra el cáncer de mama. Por eso, la recomendación es la habitual: de 1 a 3 porciones diarias de leche y yogur y de 1 a 2 semanales de queso.

En el caso de los cereales, aquí lo importante es la cantidad y el tipo que se consume: si siempre comemos cereales blancos, es decir, refinados, corremos el riesgo de aumentar de peso, un factor de riesgo para desarrollar muchos tipos de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Lo mejor, consumir cereales integrales que conservan vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y fibra.

Los cereales blancos o refinados generan aumento de peso, un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares

Con el azúcar sucede algo similar: ningún estudio ha podido demostrar que el consumo de azúcar provoca cáncer, pero sí que provoca obesidad y las consecuencias que ya conocemos. Sin embargo, el azúcar contiene glucosa, un carbohidrato que es imprescindible para proporcionar energía a las células presentes en el organismo.

Alimentos buenos en su medida

Algunos alimentos, como la soja, han estado asociados históricamente a la lucha contra el cáncer de mama por su contenido en fitoestrógenos. Sin embargo, algunos estudios alertaban de la posibilidad de que estas moléculas estimularan a las células cancerosas. La recomendación es que las mujeres consuman soja de forma moderada, aunque sin utilizar suplementos ricos en fitoestrógenos por precaución.

En el caso de la sal, el sodio es imprescindible para el funcionamiento del organismo, pero un exceso provoca el aumento de la presión arterial que degenera con el tiempo en accidentes cardiovasculares y un aumento del riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Lo ideal es no sobrepasar los 5 miligramos diarios que recomienda la OMS, aunque en muchos países como España casi se duplique esa cantidad.

Para el alcohol, sin embargo, no hay dudas: hay evidencias científicas que prueban que el alcohol es el causante directo de varios tipos de cáncer como el de hígado, el de mama, el de boca o el de esófago, entre otros. No sólo eso: también es una fuente de calorías vacías, es decir, de aquellas que no proporcionan ningún beneficio nutricional a nuestro cuerpo, pero que, en cambio, sí provoca un importante aumento de peso.

Pero tan importante es la comida como la forma de cocinarla. De hecho algunos estudios aseguran que cocinar a temperaturas muy altas provoca cáncer: en este caso están de acuerdo ya que las parrillas o barbacoas, entre otros métodos, exponen los alimentos a temperaturas extremas, lo que aumenta el riesgo de cáncer de estómago por los compuestos químicos que se generan por el calor, como las aminas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos. El consejo, en este caso, es cocinar al vapor o al horno para no sufrir ese riesgo.

Fuente: El Confidencial