Siete signos de que te estás pasando con el azúcar

La OMS recomienda que el consumo de azúcares libres se limite a menos del 10 por ciento de la ingesta calórica total, sin embargo no siempre cumplimos esta premisa. El azúcar es delicioso y la vida muy injusta, ya que tomarlo en grandes cantidades puede impactar de forma grave en nuestra salud. Para ello, debemos conocer la manera en la que nos afecta.

Entonces, ¿cómo saber si estás comiendo demasiado? Aquí explicamos una serie de síntomas y consecuencias que detalla Ramón De Cangas, dietista-nutricionista, doctor en Biología Funcional y Molecular y miembro del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas de España, que pueden alertarnos de si ingerimos en exceso.

1. Cuánto más azúcar comes, más quiere tu cuerpo

A veces parece que es un círculo vicioso que no tiene fin: comes un dulce y al rato el cuerpo te vuelve a pedir otro.

“Cuando consumimos azúcares simples, como la sacarosa, se produce una rápida subida de la glucosa en sangre y una rápida elevación de la hormona insulina que a su vez, contrarresta y provoca una disminución en los niveles de glucosa en el suero sanguíneo, con la consecuente apetencia de nuevo por consumir más azúcares”, explica el Dr. Ramón De Cangas.

Las dietas ricas en azúcares simples favorecen la liberación de endorfinas que provoca una sensación de bienestar y por tanto, la demanda de más comida de este tipo”

2. No puedes para de consumirlo

Sí, es posible que seas “adicto” y por eso te pases tanto con el azúcar. La mala noticia es, que en el caso de algunas personas, se debe a motivos genéticos. En estas se produce una activación en distintas regiones del cerebro y un desorden genético, conocido como “síndrome de recompensa”, similar al que se produce con las drogas y la comida.

“Las dietas ricas en azúcares simples favorecen la liberación de endorfinas que provoca una sensación de bienestar y por tanto, la demanda de más comida de este tipo”, asegura De Cangas.

También desencadena la liberación de dopamina que puede influir en el comportamiento alimentario. “Hay que tener en cuenta también que ante la sensación de hambre es más probable que el cerebro demande la ingesta de alimentos densos energéticamente (ricos en azúcares) para saciarse antes”, continúa el doctor.

3. Tienes más granitos

Es posible que ese molesto e inoportuno acné que no te deja en paz desde hace unos meses se deba a que te estás excediendo en tu consumo de dulces. No obstante, existe bastante controversia sobre la relación entre la dieta y el acné ya que algunos expertos no terminan de encontrarla.

Ante la sensación de hambre es más probable que el cerebro demande la ingesta de alimentos densos energéticamente (ricos en azúcares) para saciarse antes”

Mientras que otros estudios sugieren que “una dieta de baja carga glucémica se podría relacionar con una reducción en la severidad del acné. Por lo tanto, el consumo de azúcar podría ser contraproducente, desde este punto de vista, aunque todavía queda bastante por investigar en este aspecto”, indica el experto.

4. Te sientes más lento y cansado e incluso de malhumor

Puede que la culpa de que seas como un “oso perezoso” o que tu irritabilidad matutina se deba a la cantidad de azúcar que ingieres en tu desayuno o durante el resto del día.

“Su ingesta puede dar lugar a un “pico” de insulina que provoque una hipoglucemia y por tanto, un decaimiento físico e intelectual e incluso influir en el humor, de ahí que si el objetivo es mantenernos más horas con energía lo interesante es consumir fuentes de hidratos de carbono complejos de bajo índice glucémico (cereales de grano entero, fruta…)”, afirma el nutricionista.

5. Aumentas de peso

Parece algo obvio, pero muchas veces culpamos a otros factores externos en vez de pensar en que se debe a un mal hábito alimenticio.

Una dieta de baja carga glucémica se podría relacionar con una reducción en la severidad del acné, aunque todavía queda bastante por investigar en este aspecto”

 “El azúcar aporta sólo kilocalorías vacías y tiene un bajo poder saciente, por ello una dieta rica en azúcares acabará siendo una dieta rica en energía y “ de mala calidad”. Numerosos estudios relacionan al exceso de azúcar como un factor de riesgo muy importante de sobrepeso y obesidad”, asegura De Cangas.

6. Tienes más caries

En nuestra boca hay bacterias que conforman la placa que se desarrolla de forma continua sobre encías y dientes. En ocasiones no es suficiente con un buen cepillado diario para eliminarla.

“Estas bacterias utilizan como sustrato el azúcar y se produce ácido que daña el esmalte de los dientes (al reducirse el PH), provocando un pequeño agujero que puede agrandarse de forma progresiva y originar una caries. Por ello, consumir azúcar sí incrementa el riesgo de padecer caries y cuanto más azúcar se consuma más ácido se producirá”, señala el doctor.

Las bacterias utilizan como sustrato el azúcar y se produce ácido que daña el esmalte de los dientes (al reducirse el PH), provocando un pequeño agujero que puede agrandarse de forma progresiva y originar una caries”

7. No puedes pensar con claridad

¿Nunca te ha pasado que tienes como una “neblina cerebral” que te impide pensar con lucidez o estar activo? El exceso de dulce podría ser otro de los motivos de que te sientas más lento a la hora de hacer tareas que requieren un esfuerzo intelectual.

“Aunque una dieta rica en azúcar se relaciona con mayor riesgo de sobrepeso y obesidad y con un incremento del riesgo cardiovascular y metabólico, se ha visto que se puede mejorar la memoria en sujetos con deterioro cognitivo leve y que tienen resistencia a la insulina cuando se les trata con fármacos que les permite superar ese problema, lo cual sugiere que para evitar el deterioro cognitivo un punto importante es limitar los azúcares simples”, concluye.

 

Fuente: lavanguardia.com