Beneficios del yogur contra la diabetes

El yogur es un alimento fantástico que ofrece muchos beneficios para la salud si se incorpora de manera responsable en su dieta. Este antiguo producto lácteo fue descubierto accidentalmente mediante el almacenamiento de la leche durante largos periodos en un clima cálido. Desde entonces, se ha conocido como un alimento muy popular en muchas culturas alrededor del mundo, principalmente por su sabor, versatilidad y valor nutricional. El yogur es quizás el producto lácteo más beneficioso, y en este artículo les comentaremos muchas de sus bondades.

Hoy en día, existe una fuerte tendencia a la lucha contra gérmenes, al punto que muchos nos obsesionamos con el uso de productos anti-bacterianos. Esta “fobia a los gérmenes” ha hecho que la mayoría de las personas se olviden de que hay algunas bacterias muy beneficiosas que pueden ayudar a la función del cuerpo humano. El yogur es único entre otros alimentos en este sentido, pues contiene una serie de gérmenes beneficiosos para nuestra salud gracias a su increíble apoyo probiótico. El proceso de fermentación que permite la obtención del yogur a partir de la leche, solo se logra gracias a participación de ciertos microorganismos. Si bien todas las comidas tienen algunas bacterias en ellas, el yogur se destaca por ser rico en un tipo de bacteria cuya actividad es particularmente beneficiosa para el sistema digestivo.

Este maravilloso producto lácteo también ha sido señalado por los investigadores en los últimos años por reducir las probabilidades del desarrollo de la diabetes tipo 2 y de ser un gran apoyo nutricional para aquellos con diabetes tipo 1 y 2. Por lo general, las personas que obtienen los mayores efectos consumen alrededor de 6 onzas de yogur por día. Incluso tanto como 3 onzas diarias ha demostrado producir el mismo tipo de beneficios. La razón de esto probablemente es debido al potente apoyo probiótico que ofrecen muchos productos lácteos, que al ayudar a la digestión también nos ayuda a manejar los niveles de azúcar en nuestra sangre.

El yogur también es alto en su contenido de proteínas, especialmente el yogur Griego, lo que significa que deja una sensación de más plenitud después de su consumo. El yogur Griego también contiene altas cantidades de ALC (Ácido Linoléico Conjugado), una sustancia importante que disminuye la posibilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Se cree que este tipo de grasas naturales que se encuentran en productos lácteos como el yogur, tienen una interesante interacción con el colesterol “malo” y disminuyen sus niveles, mientras que aumenta los niveles del colesterol “bueno”. Por último, el consumo diario de yogur junto con el ejercicio físico, puede prevenir las fracturas óseas, lo que es especialmente importante para las mujeres y las personas mayores que están en elevado riesgo. Su contenido de calcio es muy significativo.

Es importante tener en cuenta que no todos los yogures son iguales. El mejor tipo para consumir es el que proviene de vacas alimentadas con pastos. Esto se debe a que los productos lácteos procedentes de animales con dietas naturales contienen leche rica en ácidos grasos omega 3 y ALC.  De preferencia escoja marcas comerciales con alto contenido de probioticos (bacterias). Idealmente, el yogur debe contener al menos 1.000.000 UFC (unidades formadoras de colonias) por porción, ya que cualquier cantidad menor no proporcionará beneficios de estas bacterias para nuestro sistema digestivo. Entre los diferentes tipos de yogur, los descremados y el yogur griego son quizás las mejores opciones para quien tiene diabetes.

Consulte a su nutricionista y no pierda la oportunidad de incluir el yogur en su plan de alimentación.

Fuente: diabetv.com