¿Son realmente saludables los edulcorantes?

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Hay que distinguir entre edulcorantes naturales y artificiales y consumirlos con moderación

Generalmente, cuando nos iniciamos en una dieta, lo primero que pensamos es en retirar de ella los alimentos azucarados, así como el azúcar en general.

De este modo, pretendemos alejarnos de los dulces, la bollería, las galletas y el chocolate, pero también del azúcar en el café, los yogures o en los zumos y batidos.

Entonces, ¿cómo endulzamos nuestros alimentos? Existen dos opciones muy recurrentes como sustitución al azúcar: los edulcorantes naturales o los edulcorantes artificiales.

Por un lado, los sustitutos del azúcar son los edulcorantes naturales que se utilizan en lugar del azúcar de mesa normal, y, por otro, los edulcorantes artificiales son solo un tipo de sustituto del azúcar.

A día de hoy, tanto los edulcorantes naturales como los artificiales se encuentran en diversos alimentos que podemos comprar en el supermercado. Generalmente, es más común encontrar alimentos con edulcorantes artificiales, que se comercializan como "sin azúcar" o "dietéticos".

Edulcorantes naturales vs. edulcorantes artificiales

Los edulcorantes naturales son aquellos que sustituyen al azúcar y, en la mayoría de las ocasiones, se promocionan como una opción más saludable que el azúcar, según explican desde la Clínica Mayo. Sin embargo, incluso estos edulcorantes naturales se han sometido, a menudo, a un proceso de elaboración y refinación.

Los edulcorantes naturales que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) reconoce como seguros son los zumos y néctares de frutas, la miel, la melaza y el jarabe o sirope de arce.

Por otro lado, los edulcorantes artificiales son sustitutos sintéticos del azúcar, pero pueden derivar de sustancias naturales, como hierbas, o incluso del azúcar mismo, concretan los mismos expertos de la Clínica Mayo. También son conocidos como endulzantes intensos, ya que tienen un sabor más dulce que el azúcar.

Estos edulcorantes artificiales pueden ser alternativas atractivas para las personas que están a dieta porque prácticamente no tienen calorías. Se utilizan muy a menudo en alimentos procesados que califican como “bajos en azúcares” como pueden ser algunos refrescos, bebidas, productos horneados, dulces, postres, alimentos enlatados, mermeladas o productos lácteos, entre otros.

Entre estos edulcorantes artificiales encontramos la sacarina o la stevia, que pueden utilizarse para endulzar platos horneados y cocinados, así como directamente en el café, por ejemplo.

Beneficios y perjuicios de los edulcorantes

Desde la Clínica Mayo explican que los edulcorantes artificiales y naturales tienen algunos beneficios y algunas desventajas.

Entre los beneficios de los edulcorantes artificiales se encuentran el control de peso, puesto que prácticamente no tienen calorías, y la diabetes, ya que no son carbohidratos, por lo que, a diferencia del azúcar, generalmente no elevan los niveles de azúcar en la sangre. En el caso de padecer diabetes es mejor preguntar a un médico antes de utilizar cualquier sustituto del azúcar.

Sin embargo, los edulcorantes artificiales también pueden causar preocupaciones de salud, pues según los expertos pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades como el cáncer.

A pesar de ello, el Instituto Nacional del Cáncer y otras agencias de salud de Estados Unidos admiten que no existe evidencia científica sólida de que alguno de los edulcorantes artificiales aprobados para su uso produzcan cáncer u otros problemas de salud graves.

De este modo, numerosos estudios confirman que los edulcorantes artificiales generalmente son seguros en cantidades limitadas, incluso para las mujeres embarazadas.

En cuanto a los edulcorantes naturales, también tienen algunos beneficios. A simple vista, pueden parecer más saludables que el azúcar, aunque desde la Clínica Mayo explican que su contenido de vitaminas y minerales no es significativamente diferente. Este es el caso de la miel, un edulcorante natural similar nutricionalmente al azúcar.

En general, los edulcorantes naturales son seguros. Sin embargo, consumir demasiados azúcares agregados, incluso edulcorantes naturales, puede generar problemas de salud, como caries, aumento de peso, mala alimentación y aumento de triglicéridos.

Los edulcorantes artificiales y los sustitutos del azúcar pueden ayudar a controlar el peso, aunque no son una solución mágica y solo deben usarse de vez en cuando. Además, es importante saber que los alimentos calificados como sin azúcar, no están libres de calorías, por lo que aún pueden causar aumento de peso.

En definitiva, la clave ante cualquier tipo de edulcorante, ya sea el azúcar o un edulcorante natural o artificial, es la moderación. 

Fuente: semana.com

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