Según un estudio de Harvard, las insulinas antiguas son seguras y económicas

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Sin mucho escándalo, un sistema privado estadounidense de entrega de medicamentos, propiedad de la aseguradora Anthem Inc., migró a pacientes ancianos con diabetes de los nuevos y costosos medicamentos de insulina a productos más antiguos y más baratos.

El sistema de salud ahorró millones. Pero a muchos de los pacientes también les fue mejor en términos financieros: menos de ellos alcanzaron la brecha de cobertura, a partir de la cual los pacientes pagan una parte significativa de los costos . Mientras que el azúcar en la sangre aumentó ligeramente en promedio, no hubo un aumento en las visitas a las salas de emergencia ni en las hospitalizaciones por niveles de azúcar en la sangre peligrosamente bajos o altos.

Esa es la conclusión de un nuevo estudio de investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, el cual podría cambiar la forma en que se trata a los diabéticos y las fortunas de los fabricantes de medicamentos.

Durante años, a pesar de que los precios de la insulina aumentaron considerablemente, los médicos continuaron recetando a los pacientes algunas de las nuevas versiones, en su mayoría costosas. Pero cada vez más, los investigadores cuestionan si medicamentos como Lantus, de Sanofi; Levemir y Novolog, de Novo Nordisk A/S; y Humalog, de Eli Lilly & Co.; son realmente necesarios para muchos pacientes.

Los resultados, publicados el martes en el Journal of American Medical Association, sugieren que es seguro cambiar los medicamentos nuevos y costosos para la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2, especialmente si el costo es un problema.

“En pocas palabras, esto significa que el cambio de muchos o la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 de análogos de insulina a insulina humana probablemente sea seguro y eficaz y, además, podría ahorrar mucho dinero”, asegura Luo Jing, el investigador de la Escuela de Medicina de Harvard e internista que lideró el estudio.

Cambio de medicamentos

CareMore Health, de Anthem Inc., proporcionaba los medicamentos de insulina más costosos a los pacientes sin copago, pero a medida que los precios de los medicamentos se dispararon, reconsideró su enfoque en 2014. Decidió que cambiaría a los pacientes en masa a medicamentos de insulina más antiguos y con menores costos. Los copagos de los medicamentos más nuevos se incrementaron para algunos pacientes después del cambio, mientras que los pacientes a los que se les recetó medicamentos de insulina más antiguos no tenían copago, según el estudio.

"Nunca había habido un esfuerzo a gran escala como el nuestro para migrar a una población completa de insulina análoga a insulina humana", afirma Sachin Jain, director ejecutivo de CareMore Health y coautor del estudio. "Lo hicimos con ciertas dudas". Pero funcionó bien, dice.

Los gastos mensuales en insulina del sistema de salud cayeron de US$3,4 millones a fines de 2014 a US$1,4 millones a fines de 2016, de acuerdo con los resultados. Si bien los niveles de azúcar en la sangre en promedio aumentaron ligeramente, esta pequeña diferencia puede no ser clínicamente importante, concluyó el estudio.

Más importante aún, muchos pacientes también ahorraron dinero. Antes del cambio, 80,4 por ciento de los pacientes con insulina alcanzaron la brecha de cobertura, afirma Luo, de Harvard. En 2016, después de que los pacientes fueran cambiados, solo 52,7 por ciento de ellos tuvieron un gasto lo suficientemente alto como para ponerlos en la brecha de cobertura, asegura.

Conclusiones impugnadas

En un correo electrónico, Sanofi dijo que el estudio no pudo detectar tasas de episodios menores de bajo nivel de azúcar en la sangre o episodios nocturnos de bajo nivel de azúcar en la sangre que pueden ser potencialmente mortales.

"Esto, entre otras limitaciones, hace que sea difícil sacar conclusiones", afirma la portavoz Ashleigh Koss en un correo electrónico. El 85 por ciento de las personas que usan productos de insulina de Sanofi paga menos de US$50 al mes de su bolsillo, dice.

Eli Lilly, que fabrica tanto productos de insulina análogos como insulinas humanas más antiguas, afirma considerar que la elección del tratamiento debería ser entre un paciente y su médico.

"Tanto los análogos como la insulina humana han revolucionado la forma en que se trata la diabetes y siguen teniendo un lugar en el régimen de tratamiento de hoy", señaló el portavoz Gregory Kueterman en un correo electrónico.

Si bien los producos de insulina humana más antiguos son una opción importante, "los análogos de insulina continúan desempeñando un papel fundamental en el control general de la diabetes", asegura Ken Inchausti de Novo Nordisk, en un comunicado. La insulina humana de Novo está disponible en muchas farmacias minoristas por US$25, dice.

En un editorial que acompaña al estudio, la profesora de la Escuela de Medicina de Yale, Kasia Lipska, dice que los nuevos productos de insulina "no ofrecen grandes ventajas", aunque pueden reducir modestamente los episodios nocturnos de bajo nivel de azúcar en la sangre.

"Estos hallazgos deberían hacer que los médicos y los pacientes reconsideren qué tipo de insulina es la mejor", escribió.

En general, según el estudio, 14.635 miembros del plan CareMore tomaron insulina durante el período de estudio. La gran mayoría tenía diabetes tipo 2, en la que el cuerpo aún produce insulina pero es resistente a sus efectos.

Fuente: Diario Perfil

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