La lactancia minimiza el riesgo de diabetes tras sufrir diabetes gestacional

La lactancia materna es la mejor fuente de nutrición para la mayoría de los bebés, pero es que además, los investigadores han hecho nuevos hallazgos sobre la naturaleza de la leche materna y sobre cómo la lactancia puede afectar a la salud de las madres y los bebés.

Estos hallazgos han sido presentados en la reunión Nutrition 2018 –un evento de la Sociedad Americana de Nutrición, que se celebra en Boston, Estados Unidos–, y apuntan a beneficios a corto y largo plazo para la madre y el bebé, entre los que destaca que lactancia puede ayudar a reducir el riesgo de la madre de diabetes tipo 2 después de la diabetes gestacional, y parece proteger contra el síndrome metabólico en la adolescencia y contra el sobrepeso en bebés.

En concreto, un estudio de 4.400 mujeres seguidas durante más de 20 años, sugiere que amamantar durante un periodo más prolongado podría ayudar a las mujeres diagnosticadas con diabetes gestacional durante el embarazo a reducir su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida.

Las mujeres con diabetes gestacional que amamantaron durante más de un año en total redujeron el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en aproximadamente en un 30 % en comparación con las que no dieron pecho. La investigación, realizada por científicos de ‘Brigham and Women’s Hospital’ y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, sugiere que el impacto beneficioso a largo plazo de la lactancia puede persistir a lo largo de la vida de las mujeres mayores.

Por otro lado, un estudio de adolescentes hispánicos con sobrepeso y obesos con antecedentes familiares de diabetes tipo 2 ha revelado que aquellos que fueron amamantados durante al menos un mes cuando eran bebés eran sustancialmente menos propensos a tener síndrome metabólico en la adolescencia en comparación con los que no fueron amamantados. Este beneficio protector de la lactancia se observó entre los nacidos de madres con y sin diabetes gestacional durante el embarazo, según concluyen los autores, de la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos.

Además, en otro estudio de expertos de la Universidad de Delaware, Estados Unidos, los bebés que ganaron peso rápidamente en los primeros cuatro meses de vida registraban una probabilidad significativamente mayor de ser clasificados como sobrepeso al año de edad si se alimentaban exclusivamente con leche de fórmula en lugar de haber sido amamantados durante 11 meses o más.

Según recoge el Diario Enfermero, los resultados preliminares de un nuevo estudio revelan que la leche materna de mujeres obesas tiene niveles más altos de grasa total, el marcador inflamatorio proteína C reactiva y hormonas que incluyen leptina e insulina en comparación con la leche materna de mujeres con peso normal durante los primeros seis meses después del parto.

Las implicaciones de estas diferencias para el crecimiento y el desarrollo infantil aún se desconocen, según los autores del trabajo, del Centro de Nutrición para Niños de Arkansas / Universidad de Arkansas para Ciencias Médicas, Estados Unidos. Los contenidos de grasa, carbohidratos, proteínas y calorías de la dieta de la madre lactante se asocian con los tipos de bacterias que se encuentran en las heces de su bebé, según otro análisis, el primero de su tipo que relaciona la dieta de una madre con el microbioma de su bebé.

Fuente: InfoDiabético