¿Qué es la hiperinsulinemia?

El término hiperinsulinemia hace referencia a unos niveles de insulina en la sangre más elevados de lo normal, aunque no se considera una enfermedad como tal.

El término hiperinsulinemia hace referencia a unos niveles de insulina en la sangre más elevados de lo normal, aunque no se considera una enfermedad como tal. Se debe a un problema subyacente que causa que el organismo, y más concretamente las células beta del páncreas, produzcan mucha insulina. La insulina es la hormona encargada de la regulación de los niveles de azúcar (glucosa) en el organismo y de su utilización como fuente de energía en las células del cuerpo.

La hiperinsulinemia no produce ningún síntoma, pero unos elevados niveles de insulina en la sangre suelen conducir a una reducción de los niveles de azúcar en sangre (glucemia), lo que se denomina hipoglucemia. Los signos y síntomas de una hipoglucemia en curso son: hambre, sudoración, debilidad, temblores, dificultad para hablar, confusión, convulsiones y pérdida de la consciencia.

Entre las posibles causas de hiperinsulinemia se encuentran las siguientes:

·         Resistencia a la insulina. Cuando el organismo no puede regular la glucemia con eficacia, el páncreas responde aumentando la cantidad de insulina que libera en la circulación sanguínea. La resistencia a la insulina puede deberse a la herencia, la obesidad o la inactividad física.

·         Un tumor de las células beta de los islotes del páncreas, que es donde se produce la insulina, y que se denomina insulinota. Este tipo de tumor puede ser maligno, es decir canceroso.

·         Una dosis de insulina demasiado alta en una persona con diabetes. Puede estar causado por un error en la medición de la dosis de insulina en la jeringuilla. También puede ser el resultado de no ajustar la dosis de insulina de acuerdo a los cambios en la glucosa, como ocurre al saltarse una comida o realizar un ejercicio más prolongado o más enérgico que de costumbre. 

La hiperinsulinemia severa puede conducir a una diabetes tipo 2, no insulina-dependiente o del adulto, que es la forma más frecuente de diabetes. El tratamiento de la hiperinsulinemia dependerá de la causa subyacente al problema.