Diabetes y marihuana: cuándo sí y cuándo no

En México tener diabetes es tan común como fumar marihuana, y cada vez más científicos estudian sus efectos en las enfermedades y padecimientos crónicos.

Como sabemos que te interesa un montón cómo usar marihuana para usos NO recreativos (ejem…), quisimos desmitificar todo lo que lees en Internet y buscamos a un experto: Paolo Alberti Minutti, médico internista graduado de la UNAM (¡GOYA!) y Profesor de Pregrado y Posgrado, y le alcanza el tiempo para darnos entrevistas y estudiar la Maestría en Ciencias Médicas. 

¿Qué es la diabetes?

A ver si le entendemos de una vez por todas

Paolo nos explica tan sencillo como puede ser posible. Para que una célula se alimente, necesita: 

  • Que entre glucosa (es decir, comida).
  • Que esa glucosa llegue a la célula por medio de un transportador, al que llamamos insulina y que es producida por las células beta del páncreas.
  • Que entre glucosa a la célula, a través del receptor/insulina.

 

En la diabetes tipo 1 el cuerpo se confunde, destruye a las células que producen insulina, es decir, destruye parte del páncreas (específicamente las células beta). En la diabetes 2, sí tenemos a las células beta pero la puerta (el receptor) no deja entrar fácilmente o de plano no las deja entrar. El cuerpo busca compensar a como dé lugar, por lo que produce mucha insulina. La puerta está oxidada.

Ya está cerrada, con tres candados… 

Cuando el cuerpo produce demasiada insulina, entonces no entra suficiente azúcar, porque tienes la puerta (negra) oxidada y el páncreas agotado por tanto producir. BOOM, diabetes. 

Ahora, “un paciente no se vuelve diabético de la nada”. Y más vale aclararlo para que no empiecen que con el susto “les vino la diabetes”. La enfermedad "empieza por la resistencia a la insulina, donde el azúcar puede estar más o menos normal y culmina cuando el cuerpo no encuentra mecanismos para compensarlo y entonces se friega la puerta”. Aquí el tema es la puerta. ¿Quedó claro?

¿Y cómo ayuda la marihuana?

“Parece ser que el cannabidiol ayuda con el tema de la puerta oxidada”, nos cuenta Paolo Alberti. “Es decir: permite que la glucosa entre más fácil a la célula, entonces el páncreas no necesita secretar tanta insulina. El CBD es preventivo, aceita el receptor, gastas menos insulina, prolongas la vida del páncreas”.

Algo que sabemos desde hace mucho es que el hecho de que la marihuana provoque monchis ayuda a cualquier paciente con enfermedad crónica, porque el apetito es de lo primero que se pierde cuando tienes diabetes, cáncer, VIH o alguna otra enfermedad degenerativa como los efectos en el hígado del alcoholismo. También sabemos que ayuda con las náuseas que provocan los medicamentos. 

¿Y dónde consigo CBD?

Espérense, no corran con su dealer más cercano. Calma. Por que por más que la mariguana (específicamente el CBD, no la que te fumas) ayude a destrabar la puerta, eso no significa que debas hacerlo. Hay muchas precauciones qué tomar en cuenta. 

  • No hay producción formal, es decir, nadie en México tiene aún permiso para producir CBD, por lo que no hay estándar de calidad y literal puedes estar tomándote algo que ni es CBD y que no sabemos qué consecuencias tenga en tu organismo que ya está lidiando con la diabetes. 
  • Es ilegal. Que hace un año la Cofepris le haya dado permiso a una mujer en Chihuahua con padecimientos neorodegenerativos post-diabéticos de IMPORTAR CBD de una compañía gringa, no quiere decir que tú puedas legalmente comprar CBD. 
  • No sustituye ninguna de las medicinas que te DEBES tomar para controlar la diabetes. Por supuesto, consulta a tu médico antes de entrarle a cualquier terapia alternativa o complementaria. 
  • Es tratamiento complementario y tiene que ir de la mano con un cambio de tu estilo de vida. Sin dieta y sin ejercicio, ni la mota puede con tu diabetes.

Fuente: CC News