Así es la vida de un deportista diabético

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"Hoy en día con diabetes puedes lograr tus sueños. No debemos considerarnos enfermos. ¿Cómo voy a conseguir cinco medallas en unos Juegos estando enfermo? El 'no puedo' no vale, somos muchos los que estamos acabando con los tabúes", dice David Casinos, el mejor lanzador ciego de la historia y que ha subido en más de 20 ocasiones a lo más alto del podio entre Juegos Paralímpicos, mundiales y Europeos.

A él se la detectaron con apenas un año, hace ya más de 40. Recuerda que entonces la medicina no había avanzado tanto y era muy diferente. "Antes la diabetes se consideraba una discapacidad pero ya no. Había jeringas de cristal y te ponían sólo insulina una vez al día. Era algo espartano. La insulina se sacaba del cerdo, que no sólo da jamón", comenta riendo quitando hierro al asunto. "Yo me perdí muchas excursiones de colegio por ser diabético. Entonces controlabas el nivel de azúcar con un aparato grande que te decía cómo estabas con un color. Hoy en días es muy diferente, simplemente con una gota de sangre sabes en dos segundos la cantidad de glucemia", añade.

“No debemos considerarnos enfermos. ¿Cómo voy a conseguir cinco medallas en unos Juegos estando enfermo?" David Casinos

Porque aunque los primeros años fueron duros, David ha aprendido a convivir con ella. "La diabetes es mi compañera dulce, yo la llamo así, porque es mi amiga. También digo que es mi compañera emocional porque las decepciones, alegrías o situaciones de estrés influyen en ella. Hubo un momento en el que no la quería, pero ahora la entiendo, la comprendo, la mimo. Me gusta el dulce y el azúcar y creo que con una buena alimentación y una buena educación diabetológica puedes comer dulce. El azúcar es necesario para vivir si lo sabes manejar. No tienes por qué prohibirlo sino equilibrarlo", explica.

“La diabetes es mi compañera dulce" David Casinos

Los primeros años fueron los más duros porque dependía de controles de glucemia, tuvo que aprender a contar los hidratos de carbono, calcular la dosis de insulina, llevar un ritmo de comidas... Pero ahora es todo un experto en ello. "Para ser un gran diabético controlado hay que ser un gran matemático, un buen contador de hidratos de carbono. Más que prohibir hay que informar y educar para saber hasta dónde podemos llegar", reflexiona.

“Para ser un gran diabético controlado hay que ser un gran matemático" David Casinos

Controlar la alimentación y el estrés, clavesÉl ha llegado muy lejos. "He ganado cinco medallas con diabetes y he tenido momentos de mucho estrés en competición, que eso es lo peor que podemos tener porque se nos dispara el azúcar", explica. "No ha habido competición en la que no haya acabado con la glucosa alta. Después de competir siempre me hago un control, veo mi glucemia y me administro insulina", explica.Por lo general, se pincha seis veces al día, acompañando cada comida. "Mi ritmo de vida exige esa cantidad", dice. Los médicos suelen recomendar practicar deporte a los diabéticos, pero en el caso de los deportistas de élite deben llevar un gran control."Tu ingesta de hidratos de carbono se multiplica, al igual que las calorías. Por ejemplo, yo en momentos de entrenamiento llego a comer unas 5.000 calorías diarias y muchos hidratos de carbono. Pero el deporte hace efecto de insulina, quemas glucosa. Yo soy más diabético cuando estoy de vacaciones", reconoce.

“El deporte hace efecto de insulina, quemas glucosa. Yo soy más diabético cuando estoy de vacaciones" David Casinos

Cuidado con los viajes con cambios horarios En el caso de David, deportista de élite que viaja alrededor del mundo para competir, también tiene que tener en cuenta los viajes internacionales con grandes cambios horarios. "Me cuesta una semana graduar mi dosis de insulina. En esos momentos tengo que controlar mucho mi dieta, bajando mucho los hidratos de carbono y me tengo que amoldar al horario de ese país", explica. Y eso le pasó este verano pasado en los Juegos Paralímpicos de Río, en los que consiguió su quinta medalla en una cita paralímpica. Llevar una vida equilibrada y punto. Es que yo debuté con diabetes cuando tenía un año, entonces la insulina se sacaba del cerdo, que no sólo da jamón.

Fuente: marca.com/paralimpicos

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