El espárrago contra la diabetes

El espárrago es un alimento extraordinario. Dos cualidades especiales deben destacarse; ser anticancerígeno y además actuar contra la diabetes, especialmente la de tipo 2.

Conviene tener presente que en mi página web  www.rochade.cl, escribí el 15 de diciembre de 2009, el artículo titulado “Espárrago, gran alimento, tendría interesantes propiedades anticancerígenos y otros efectos positivos”. La publicación se centró especialmente en cáncer.

En la preparación de la Tercera Edición ampliada del libro Plantas Medicinales y Medicina Natural. Conversaciones con el Ingeniero Civil Roberto Williams Benavente, me encontré con la sorpresa de que él, además de recomendarlo contra el cáncer, lo hace contra la diabetes. Por ello empecé a buscar información y me encontré con interesantes antecedentes al respecto.

 

Destacaré ahora sus cualidades antidiabéticas. La razón por la cual este vegetal es considerado un aliado para las personas que padecen de diabetes es porque se ha descubierto que contribuye, de forma natural, en la producción de insulina, hormona que controla el nivel de azúcar en la sangre. Este positivo efecto se debería especialmente a su contenido de cromo que ayuda a aumentar la capacidad de la insulina para transportar la glucosa del torrente sanguíneo a las células del cuerpo e influye en el metabolismo de los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

Debe tenerse presente que la insulina es generada en el páncreas, órgano que además segrega enzimas digestivas que pasan al intestino delgado. La insulina junto con la somatostatina son hormonas que este órgano vierte a la sangre.

El espárrago es un alimento diurético, bajo en azúcares y grasas, y además ayuda a eliminar la glucosa, a través de la orina.

Es conveniente destacar que se puede consumir el espárrago de muchas maneras. Puede el producto fresco cocinarse en platos muy diferentes que le da a los distintos preparados un gusto muy especial. Su presencia mejora notablemente el sabor de las sopas.

Sus funciones benefactoras las presenta también el espárrago en conserva, lo que permite consumirlo durante todo el año.

Lo ideal es comer los espárragos crudos en ensaladas. El pero es que su disponibilidad es habitualmente estacional; su comercio internacional entre hemisferios norte y sur podría permitir su disponibilidad continua. Se señala por ahí que es “ideal para el tratamiento de la alopecia y la calvicie”.

Se puede recomendar combinarlo con alcachofas y ajos, que junto con integrarse muy bien en un agradable plato, los tres componentes son beneficiosos para el diabético.

Los expertos recomiendan consumirlo a lo menos una vez por semana. Su consumo exagerado puede irritar los riñones.

Breve nota sobre la diabetes tipo 2. En esta diabetes el páncreas pierde la capacidad de secretar suficiente insulina para metabolizar los alimentos. El paciente experimenta una resistencia a la insulina en donde las células de grasa, de los músculos y del hígado no usan la insulina en forma adecuada. Este tipo de diabetes puede presentarse a cualquier edad incluso en la niñez. Ésta es el tipo más común de diabetes; ha aumentado en jóvenes adultos y adolescentes debido a la mayor obesidad, asociada a malos hábitos alimentarios y a una vida más sedentaria.

Más adelante haré referencia a otras cualidades del espárrago como alimento y me referiré especialmente al cromo.

Respecto a la diabetes, diabetes Tipo 2, encontré un interesante artículo en Internet en que se señala el efecto positivo de este noble alimento contra la diabetes. “Los espárragos están llenos de vitaminas y minerales que benefician tu diabetes. Su acción diurética es la cura para el edema(hinchazón) y minerales como el cromo ayudan a aumentar la capacidad de la insulina para transportar la glucosa del torrente sanguíneo a las células del cuerpo.

Fte: http://ladiabetes.about.com/b/2011/10/17/esparrago-vegetal-aristocrata-bueno-para-tu-salud-y-tu-diabetes.htm.

Aquí va el artículo al que me refiero, en que se incluyen varias cualidades del espárrago:

Es el aristócrata de los vegetales. En la antigüedad los griegos y romanos apreciaban este vegetal por su sabor y por las propiedades medicinales que se le adjudicaban -se creía que ayudaba al dolor de muelas y prevenía las picaduras de insectos. Aunque no hay evidencia de tales poderes curativos, lo cierto es que los espárragos son fuente de vitaminas y minerales buenos para tu salud y tu diabetes.

El espárrago es buena fuente de potasio, fibra, ácido fólico, vitaminas A, B6 y C, así como el mineral cromo. Los alimentos altos en fibra te ayudan en el proceso digestivo y en el control de peso. Los alimentos ricos en ácido fólico son buenos para tu sistema cardiovascular y fundamental para el feto en formación durante el embarazo. Su acción diurética es la cura para el edema y minerales como el cromo ayudan a aumentar la capacidad de la insulina para transportar la glucosa del torrente sanguíneo a las células del cuerpo.

El espárrago está repleto de antioxidantes, clasificada entre una de las mejores verduras por su capacidad para neutralizar los radicales libres. Por esta razón, protege el cuerpo contra ciertas formas de cáncer y ¡hasta ayuda a retrasar el proceso de envejecimiento!

La razón por la cual este vegetal es considerado un aliado para las personas que padecen de diabetes es porque se ha descubierto que contribuye, de forma natural, en la producción de insulina, hormona que controla el nivel de azúcar en la sangre. Además su efecto diurético ayuda a eliminar el azúcar de la sangre.

Otro de los beneficios de su consumo es sobre el sistema digestivo por su alto contenido de fibras y por su aporte proteico. Contribuye al combate del estreñimiento ya que las fibras favorecen el transito intestinal y la proteína ayuda a la musculatura del intestino.

  • Se debe tener presente también su contenido de antioxidantes.
  • El espárrago es rico en minerales.
  • Dentro de estos se destaca el cromo, al cual ya se le ha hecho mención en su efecto positivo sobre el uso de la insulina.
  • Posee magnesio que favorece el sistema inmunológico y el funcionamiento de los nervios, intestinos y músculos. Además tiene efectos positivos en el pancreas.
  • Contiene también potasio, de efecto positivo en el desarrollo muscular y en la transferencia y generación del impulso nervioso. Además contiene zinc que es vital para el desarrollo del cerebro.
  • Actuaría contra el insomnio.
  • Otros contenidos importantes son ácido fólico, vitaminas A, B6 y C. Los alimentos ricos en ácido fólico son buenos para tu sistema cardiovascular y muy importante para el feto en formación durante el embarazo. Por su alto contenido de ácido fólico y hierro, es excelente para la anemia.
  • Posee propiedades antiinflamatorias.
  • Se utiliza también para aliviar la tos y por su efecto sedativo, calma las palpitaciones y normaliza las funciones respiratorias.
  • Cromo y diabetes

El cromo es un metal. Se le llama un “elemento traza esencial” porque muy pequeñas cantidades de cromo son necesarias para la salud de los seres humanos. Fue descubierto en Francia a fines de 1790, pero sólo fue reconocido como un importante elemento traza después de 1960.

La función principal del cromo es la de potenciar la actividad de la insulina, por lo que su deficiencia se asocia a resistencia a la insulina y diabetes. Además, es un elemento necesario para el correcto metabolismo de los hidratos de carbono, lípidos y proteínas. Las dietas deficientes en cromo se asocian a enfermedades como la diabetes, así también a la aparición de problemas cardiovasculares.

El cromo es un mineral muy difícil de absorber, ya que de todo el que se ingiere con la alimentación, sólo un 3% es asimilado por el organismo.

Este mineral interviene en el metabolismo de la glucosa, ya que forma parte del factor de tolerancia a la glucosa, que potencia la acción de la insulina, encargada de posibilitar la entrada de los hidratos de carbono sencillos en las células para poder ser utilizados y transformados en energía. Si la insulina es escasa o no funciona correctamente, la glucosa se acumula en la sangre, produciendo lo que se denomina hiperglucemia (niveles por encima de lo normal de glucosa en la sangre).

Al cromo se le atribuye la propiedad de poder controlar los niveles de colesterol en sangre e impedir que se formen placas en las paredes de las arterias, si bien no se conoce con certeza su mecanismo de acción. Se cree que es posible que el cromo sea capaz de inhibir la acción de la enzima encargada de regular la velocidad de formación del colesterol. Algunos estudios afirman que dependiendo de la concentración de cromo éste es capaz de inhibir o de estimular la acción de dicha enzima.

Además, el cromo es junto al hierro un elemento encargado del transporte de determinadas proteínas.

Para que la insulina pueda cumplir su misión de hacer que la glucosa penetre dentro de las células, se necesita una sustancia conocida como “el factor de tolerancia de glucosa”. El cuerpo humano elabora esta sustancia a partir del cromo y la vitamina B3 o niacina. Cuando hay una deficiencia de cromo mantenida por mucho tiempo, las células se vuelven menos sensibles a la insulina y los niveles de glucosa en la sangre comienzan a aumentar.

Desgraciadamente, muchas personas llevan una dieta baja en cromo. Los alimentos procesados o a base de harinas refinadas que forman buena parte de la alimentación de muchas personas son sumamente deficientes en cromo. Por otra parte, el azúcar hace que el cuerpo elimine el cromo más rápidamente.

La combinación de una dieta alta en harinas refinadas y en azúcar, por desgracia, es una muy común en nuestros días. El cromo se encuentra en cantidades muy pequeñas en numerosos alimentos. El azúcar sin refinar, el café, el té al igual que algunos vinos y cervezas contienen cantidades significativas.

La levadura de cerveza desecada es una muy buena fuente de este mineral; se presenta en ella como cromo GTF (cromo del factor de tolerancia a la glucosa), que es una de las formas en las que más se asimila este mineral. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la mejor manera de alcanzar los niveles necesarios es por medio de la suplementación. También son buenas fuentes de cromo las grasas y aceites vegetales, los cereales integrales, las nueces, el mosto, los lácteos y carnes. También está presente en las carnes, verduras y mariscos, pero en estos alimentos su concentración es menor.

La absorción de cromo en el organismo, que como ya se ha señalado, es muy baja, se ve aumentada por la presencia de algunos nutrientes como la vitamina B1 (contenida en alimentos como la soja fresca, el germen de trigo, las carnes y los pescados blancos, los cereales integrales), B2 (presente en la soja fresca, hígado, carnes y cereales tostados) y la vitamina B3 (abundante en la leche de almendras, el atún, el bonito y el hígado). También favorecen la absorción de cromo la vitamina C, minerales como el manganeso o el zinc y algunos aminoácidos entre los que se encuentran la cisteína, la glicina y el ácido glutámico.

Ya desde mediados de la década de 1950 se observó que los pacientes hospitalizados que recibían una dieta parenteral (por vía intravenosa) deficiente en cromo, desarrollaban trastornos en la tolerancia a la glucosa y elevados niveles de ésta en la sangre. Fue ello en cierto modo una información interesante sobre la carencia de cromo y su relación con la diabetes.

Posteriormente se han llevado a cabo estudios que indican que las personas con diabetes tipo 2, que suplementan su dieta con entre 100 y 200 microgramos de cromo al día, logran un mejor control de sus niveles de glucosa en la sangre.

Existen varias formas de cromo, tales como el polinicotinato y el cloruro de cromo, pero los estudios parecen indicar que la más efectiva y la que mejor se absorbe por el cuerpo es la conocida como picolinato de cromo.

Es conveniente no ingerir el cromo conjuntamente con suplementos que contengan cantidades elevadas de hierro o zinc, ya que estas sustancias hacen que la absorción de cromo sea menos eficiente.

Fuente: Rochade