La diabetes, una epidemia fuera de control entre los latinos

Pin It

Una epidemia fuera de control

Entre los latinos, la diabetes es una verdadera epidemia. Un estudio revelado en marzo de este año por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró que casi la mitad de los adultos en California tiene prediabetes, un precursor de la diabetes Tipo-2, o la tiene y aún no ha sido diagnosticada.

Estamos hablando de 13 millones de adultos en California. Otros 2.5 millones de adultos han sido diagnosticados.

 

Antes se pensaba que la enfermedad se daba solo en personas ancianas. Pero esta es una suposición errónea pues cada vez afecta más a los jóvenes: 1 en cada 3 latinos entre 18 y 39 años en el estado, tienen prediabetes.

La enfermedad trae muchas complicaciones, pero una de las más graves son las amputaciones.

Según las cifras más actuales de la Asociación Americana de diabetes, de 73,000 amputaciones en extremidades bajas hechas en 2010, el 60 por ciento fueron a personas diabéticas mayores de 20 años.

Rebecca de la Rosa, directora interina de Latino Coalition for a Healthy California, las amputaciones en las comunidades de color y de bajos ingresos, son diez veces que en la población en general.

“Tratar y manejar una enfermedad crónica como la diabetes cuesta un promedio de 2,200 dólares más al día, cada vez que se visita el hospital. Para quienes no tienen seguro médico, esto puede ser la diferencia entre pagar la renta o su salud”, enfatiza.

Sergio Ortega quien no tenía un seguro médico, dice que muchas veces dejó de ir al doctor porque se debatía  entre pagar la renta o las cuentas médicas.

‘Estuve cinco días en coma’

Cuando a Luis Alfaro, un inmigrante salvadoreño de 54 años, tuvo una lesión en el talón no le dio mucha importancia. Tampoco fue al médico.

No quería perder un día de labores en el supermercado donde trabaja como empacador. “Cómo voy hacer para mis gastos”, asegura que se decía a sí mismo. “No sabía que me podían dar ‘disability’ (pago por incapacidad para trabajar)”, agrega.

En pocas semanas, el talón le empezó a supurar.

“Un día el pie se me puso como sapo de hinchado, me sentí muy débil y  me llevaron de emergencia al hospital. Traía el azúcar a 600. Estuve cinco días en coma. Me dijeron que mi pie ya no tenía salvación. Me había caído gangrena”, relata.

Así nueve años después de que le diagnosticaron la diabetes, Alfaro perdió una de sus extremidades bajas casi hasta la rodilla.

Algunas de las complicaciones más serias que trae la diabetes además de las amputaciones, son la hipertensión, ataques al corazón, enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, ceguera, problemas de la vista, fallo en los riñones y hasta problemas de salud mental que se ven expresados en depresión y ansiedad.

Fuente: La Opinión

Pin It