Diabetes: 7 realidades que debes saber

La diabetes mellitus es uno de los problemas más graves de salud pública que enfrenta México en la actualidad. Actualmente, afecta a más de 425 millones de personas a nivel mundial y según los cálculos, si no se hace nada, el número de personas con diabetes puede aumentar a 693 millones para 2045.

 MSD comprometida con el desarrollo de nuevos tratamientos y programas de apego que contribuyan con la mejora en la calidad de vida de las personas que viven con diabetes, reunió 7 datos que te invitamos a conocer sobre esta condición:

 La diabetes aún no es curable. La buena noticia es que con la información necesaria y un tratamiento adecuado puedes mantenerte sin complicaciones con una vida plena, así como prevenir complicaciones propias de la enfermedad en ojos, riñones, nervios, pies, corazón, así como discapacidad o la muerte.

 En México, sólo el 25% de la población diagnosticada con diabetes mantiene un control adecuado del azúcar en su sangre. Por lo que cerca del 75% está en riesgo alto y muy alto de padecer complicaciones.

 Para mantenerse bajo control, el paciente debe hacer ejercicio, comer sano, tomar sus medicamentos y realizarse pruebas de medición de glucosa.

 Los 3 principales tipos de diabetes son:

 Diabetes tipo 1: También llamada insulinodependiente o de inicio en la infancia, es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una producción deficiente o nula de insulina desde la infancia temprana o adolescencia y, por lo tanto, requiere la administración diaria de esta hormona (esto se logra mediante inyecciones o bombas de infusión).

 Diabetes Tipo 2:  También llamada no insulinodependiente, se debe a una utilización ineficaz de la insulina en el organismo. Esta representa 90% de los casos mundiales y se origina, en gran medida, por un peso corporal excesivo, hábitos de alimentación inadecuados e inactividad física.

Diabetes Gestacional: Es un estado hiperglucémico (con altos niveles de azúcar en sangre), que aparece o se detecta por vez primera durante el embarazo. Sus síntomas son similares a los de la diabetes de tipo 1 y 2, pero suele diagnosticarse mediante las pruebas prenatales, más que por síntomas del paciente. Las madres con diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial durante el embarazo. Después del parto, sus niveles altos de azúcar (glucosa) en la sangre suelen volver a la normalidad.

La falta de insulina o la incapacidad de las células de responder ante la misma provoca un alto nivel de glucosa en sangre o hiperglucemia, que es la principal característica de la diabetes. La hiperglucemia, de no controlarse, puede provocar daños a largo plazo en varios órganos del cuerpo, caracterizados por enfermedades cardiovasculares, neuropatía, nefropatía o enfermedades oculares que acaban en retinopatía y ceguera.

La Diabetes está entre las 10 principales causas de muerte a nivel mundial y, junto con las otras tres principales enfermedades no transmisibles (ENT) (enfermedades cardiovasculares, cáncer y enfermedades respiratorias) representa más del 80% de todas las muertes prematuras por ENT.

Uno de los principales potenciadores del problema de la diabetes es que entre un 30 y un 80% de las personas con diabetes no están diagnosticadas.

El reto más preocupante de la diabetes no sólo es su diagnóstico; sino la falta de control. La persona que vive con diabetes juega un rol fundamental en el buen control de su enfermedad para evitar complicaciones.