¿Por qué personas con el hígado dañado no deben tomar metformina?

Una persona con diabetes seguramente ha escuchado sobre la metformina, tal vez porque ya se la han recetado a otras personas con la misma enfermedad. Sin embargo, aunque se trata de un medicamento de primera elección, no está indicado para todos los pacientes. De acuerdo con David Cardona Müller, Diabetólogo, especialista de Doctoralia, a quienes tienen problemas hepáticos no se recomienda su administración porque el efecto principal de este fármaco se da sobre el hígado, por lo que al estar dañado este órgano, podría no ser tan efectivo.

Además, comenta que existen otros problemas en lo que tampoco se aconseja el uso de la metformina, como lo son: problemas en los riñones y en el corazón:

En el riñón
La principal razón para no recetarla cuando existen problemas renales, es que la metformina se elimina a través de los riñones, por lo que si la persona tiene la función renal disminuida, podría ocurrir que no se elimine por completo y que se acumule en la sangre provocando efectos secundarios adversos.

En el corazón
El problema de la metformina y las enfermedades del corazón radica en que ambos aumentan el metabolismo anaeróbico (metabolismo en que no se usa el oxígeno para obtener energía), lo cual puede generar una acidosis láctica. Sin embargo, el especialista también comenta que “la mayoría de estas contraindicaciones son para personas que presentan afectaciones terminales, quienes no las tienen pueden recibir metformina si se lleva a cabo un buen seguimiento y monitoreo”.

Fuente: Diabetes Bienestar y Salud / Hercilia Ortiz