Los síntomas clave de la diabetes, diagnóstico y cómo saber si la tengo

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Las tres P ayudan a identificar los problemas del cuerpo para regular bien la cantidad de azúcar en sangre

El control de la diabetes es mucho mejor en la actualidad del que podía hacerse a principios de los 90, cuando César Gimeno debutó con la enfermedad. Tenía apenas 18 años y en el transcurso de unas semanas empezó a notar ciertos síntomas preocupantes; tenía una sed insaciable, hambre a todas horas y no paraba de ir al baño. A pesar de comer y beber más de la cuenta, perdió mucho peso. Una visita al médico de familia y la descripción de los síntomas llevó a una sospecha clara; podía ser la llamada diabetes juvenil, o diabetes Tipo 1. “El médico me dijo que me iba a hacer una prueba, yo pensé que me iba a sacar sangre para llevarla al laboratorio, pero su enfermera sacó un aparatito y una lanceta y simplemente me pidió que extendiera el dedo índice hacia arriba, que no iba a doler nada”.

Cómo estar seguro de que tienes diabetes

El aparato era un reflectómetro, y la gotita de sangre en una tira reactiva medía el azúcar que tenía César en su torrente sanguíneo en ese momento. “Salió 342, me acuerdo perfectamente. El médico me dijo sin muchos rodeos que era diabético, me puso mi primera dosis de insulina rápida y me pautó un análisis completo. Me dijo que de ahí en adelante, aunque no viviera para la diabetes, tendría que vivir con ella, que no había cura pero que si hacía bien las cosas y me cuidaba, llevaría una vida normal. Fue un poco duro, pero enseguida me di cuenta de que era mejor asumirlo rápido”.

La diabetes tipo 2 se asocia a una edad más avanzada, y se atribuye a malos hábitos alimenticios, sedentarismo y condiciones previas de cada organismo. En muchos casos se puede controlar con pastillas y una regulación adecuada de la dieta, además de eliminar los alimentos de riesgo.

El correcto control de la diabetes: de las jeringuillas a las bombas de insulina

En la actualidad hay muchas más opciones para regular correctamente el azúcar en sangre entre los diabéticos. Los insulinodependientes (que suelen corresponder con los del tipo 1 o hereditaria) pueden optar por una pauta combinada de insulina lenta subcutánea como base, e inyecciones rápidas en el momento de las comidas, regulando cantidades y nutrientes y evitando las comidas con más azúcares; no solo las dulces, sino otras como el pan blanco o algunos lácteos.

De las jeringuillas se fue pasando a las plumas inyectoras, que conservan mejor la temperatura. También se han popularizado en los últimos años las bombas de insulina, algo molestas pero muy eficaces porque actúan como un páncreas externo y responden al momento a las necesidades del paciente. Igualmente se ha extendido el uso de la insulina rápida inhalada, perfecta para los que tienen aversión a las agujas.

Las tres P

Cuando cualquier persona experimenta las tres ‘P’ a la vez, y pierde peso de manera súbita además de notar una fatiga mayor a la habitual, la diabetes es una fuerte posibilidad de diagnóstico. Las tres ‘P’ son las siguientes:

  • Polidipsia. Sed continua. Aunque el estómago esté saciado y realmente no apetezca beber más agua, la sequedad bucal y las ganas de remojar la boca son continuas.
  • Polifagia. Hambre continua. Hay personas que llegan a triplicar sus hábitos normales de ingesta de comida, y no se sacian.
  • Poliuria. Necesidad continua de orinar. Se tiende a pensar que es por todo lo que se bebe, y obviamente influye, pero en el caso de la poliuria diabética las ganas son continuas, cada hora. Los riñones quedan sometidos a un sobreesfuerzo, porque el cuerpo intenta eliminar desesperadamente el exceso de azúcar de su organismo, ya que el generado por la ingesta sigue en la sangre y no llega a las células, ya que la mensajera que lo transporta, la insulina, no se genera en el páncreas. El azúcar que pasa al aparato excretor se elimina por la orina.

El 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes creado por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991como medio para aumentar la concienciación global sobre una de las enfermedades más importantes.

Fuente: heraldo.es

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