¿Puede la tecnología salvarnos de la 'epidemia' de diabetes que sufrimos?

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año en primera línea de la agenda sanitaria. Pero hay otra epidemia que lleva varias décadas acechándonos y que podría ser una preocupación aún mayor: la diabetes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que afecta a 422 millones de personas; 1 de cada 11 adultos en todo el mundo. Lo que, comparado con las infecciones por coronavirus, supone que, la diabetes, afecta al triple de personas.

Se espera que la cifra de seres humanos que viven con esta enfermedad metabólica, aumente a 700 millones, en todo el mundo, para 2045. La diabetes es ya una "epidemia en toda regla, de tal dinámica, que el número de personas con diabetes casi se ha cuadruplicado en los últimos 30 años", declaró a Euronews la doctora Gojka Roglic, responsable de la gestión de la diabetes en la Organización Mundial de la Salud.

Esta enfermedad crónica ha entrado en la lista de las 10 principales causas de muerte de la OMS, tras un importante aumento del 70 % desde el año 2000. Esta enfermedad no transmisible no solamente aumenta el riesgo de muerte prematura sino que, también, puede provocar derrames cerebrales, ceguera, ataques cardíacos, insuficiencia renal y amputaciones.

Una enfermedad compleja

Es bien sabido que la dieta y el estilo de vida pueden desempeñar un gran papel en la diabetes de tipo 2 pero, la enfermedad, es mucho más compleja.

Para empezar, hay 14 tipos de diabetes. Una alteración de la salud que se produce cuando la capacidad del cuerpo para generar o responder a la insulina se ve afectada. Los tipos 1 y 2 son los más comunes y también existe la diabetes gestacional, que puede desarrollarse brevemente durante el embarazo.

El tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que el cuerpo no puede producir suficiente insulina y suele afectar a los niños. Las razones por las que se desarrolla no se comprenden del todo.

La diabetes de tipo 2 es aquella en la que el cuerpo puede producir insulina pero no la regula bien. Se desarrolla con la edad y puede estar causada por la genética y el estilo de vida. Este tipo es responsable del 90 % de los casos de diabetes pero, hay soluciones para controlarla.

Los principales factores de riesgo del tipo 2 son: el envejecimiento, la obesidad y el sedentarismo, asegura la doctora Roglic. Pero, subraya que, "estos factores de riesgo no son fáciles de abordar ni de controlar porque, a pesar de ser conceptualmente sencillos, no son fáciles de aplicar".

Sin embargo, señala que hay muchas cosas que los Gobiernos pueden hacer, como la forma de planificar las ciudades, la educación, el transporte y las políticas alimentarias, como ocurre en lo referente a los impuestos sobre el azúcar.

El próximo 14 de abril, día en el que se cumplen 100 años del descubrimiento de la insulina, según gran parte de los especialistas, la OMS pondrá en marcha una agenda sobre la diabetes denominada 'Pacto Mundial por la Diabetes'. Una iniciativa que apoyará a los países en la puesta en marcha de programas, que se centrará en la reducción de la obesidad y que pretende mejorar el acceso a los medicamentos y a las tecnologías; sobre todo para los países de ingresos bajos y medios.

La concienciación es fundamental, ya que muchas personas no saben que tienen diabetes hasta que es demasiado tarde.

"Tenemos una especie de iceberg de diabetes flotando en Europa. Tenemos un gran grupo 'bajo el agua' que no sabe que la tiene", declaró a Euronews la profesora de Medicina, Chantal Mathieu, presidenta del Foro Europeo de la Diabetes.

En Europa, 60 millones de adultos tienen diabetes. Es decir, 1 de cada 10 europeos es diabético. Una cifra que aumentará a 69 millones de personas en 2045. La profesora Mathieu afirma que, como la diabetes puede no presentar síntomas al principio, muchas personas solamente buscan tratamiento cuando ya han quedado dañados sus riñones y necesitan diálisis.

"Tenemos que pasar de un enfoque reactivo, en el que se reacciona cuando todo el daño está hecho, a un enfoque proactivo", advierte. Para ello, asegura que es necesario mejorar la recogida de datos, el acceso a la atención sanitaria, el asesoramiento a los responsables políticos y las tecnologías novedosas.

Soluciones tecnológicas innovadoras

La diabetes es invasiva en la vida cotidiana. Exige tratarse con pastillas o insulina y hay que controlar los niveles de glucosa y la presión arterial. Tradicionalmente, esto implica pincharse en el dedo a diario, lo que lleva mucho tiempo y puede ser doloroso.

Pero la tecnología ha dado un paso adelante en los últimos años y los 'sensores de glucosa inteligentes' han facilitado el cuidado de la diabetes. El líder actual del mercado es el FreeStyle Libre de la empresa médica estadounidense Abbott. Lo utilizan tres millones de personas en más de 50 países.

El pequeño sensor circular se adhiere a la zona posterior de la parte superior del brazo, que luego se escanea con el 'teléfono inteligente' para obtener la lectura de la glucosa.

"En comparación con el control tradicional de la glucosa en sangre, esto supone un gran paso adelante para que el control de la glucosa se integre sin problemas en el estilo de vida diario de la persona", afirma Ansgar Resch, vicepresidente de la División de Atención a la Diabetes de Abbott para operaciones comerciales en Europa, Oriente Medio, África y Pakistán.

Una de las razones por las que se ha hecho popular no es solamente por su facilidad de uso, sino porque permite a las personas controlar mejor su salud.

"En cuanto la gente ve la información y, por ejemplo, observan que sus niveles de 'azúcar en la sangre' suben o bajan después de tomar ciertos alimentos, realizan cambios", explica Ansgar Resch al equipo de Euronews.

Los datos también pueden compartirse de forma segura con los médicos para las citas de 'telesalud'. Esto se ha vuelto más importante para los pacientes con diabetes desde la pandemia de coronavirus ya que, los diabéticos, suelen ser más vulnerables a los peligros de la COVID-19.

Soluciones "demasiado caras y escasas" para todos

A pesar de que el FreeStlye Libre es más barato que otros productos similares (cuesta alrededor de 111 euros) y de que algunos sistemas sanitarios lo reembolsan total o parcialmente, no todo el mundo puede permitírselo e incluso los dispositivos tradicionales, para 'pincharse los dedos', pueden ser demasiado caros para algunos.

Pero las tecnologías para el cuidado de la diabetes están evolucionando. Los investigadores están, cada vez, más cerca de desarrollar una especie de sistema de 'páncreas artificial'; un sensor que mide constantemente la glucosa en sangre y regula el nivel de insulina sin necesidad de pulsar ningún botón.

"Aunque, por el momento, siguen siendo demasiado caros y hay muy pocos", afirma Sabine Dupont, asesora principal de la División Europea de la Federación Internacional de Diabetes.

Dupont señala que gran parte de los problemas de acceso a las tecnologías no se deben a los reembolsos sino a que, en muchos países europeos pequeños, las empresas no registran sus productos porque no es rentable.

"Creo que una de las barreras es que la innovación se considera, a menudo, un coste más que una oportunidad", declaró a Euronews. Y, añadió que "es necesario debatir a nivel europeo con los fabricantes".

Esto incluye, por ejemplo, la creación de mecanismos para garantizar que los datos puedan ser compartidos y utilizados para evaluar la eficacia de los nuevos medicamentos y tecnologías en todos los países europeos, sin duplicar esfuerzos y requisitos.

También incluye mecanismos de adquisición más transparentes. Uno de los problemas es el tiempo que tardan los nuevos medicamentos y tecnologías en llegar al mercado, y el hecho de que existan enormes disparidades en cuanto al momento en que el mismo nuevo medicamento o tecnología está disponible en todos los países europeos. Esto se debe en parte a que, incluso después de que los nuevos medicamentos o tecnologías hayan sido aprobados para su uso de forma centralizada a nivel europeo, todavía deben pasar por una nueva aprobación a nivel nacional para obtener el reembolso.

Pero si se solucionan estos problemas, vivir con diabetes podría ser mucho más sencillo.

"Si se tiene acceso, y a un precio asequible, a los medicamentos y tecnologías necesarios, se puede llevar una vida muy saludable con la diabetes", dijo Dupont.

Fuente: es.euronews.com

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