Las secuelas del acoso escolar no se limitan al ámbito psicológico. Un nuevo estudio del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia en el King’s College (Londres) revela que los niños que han sido intimidados en la escuela tienen más probabilidades de llegar a ser obesos en la edad adulta y de sufrir problemas cardíacos y diabetes tipo II.
Científicos en el Reino Unido están probando un páncreas artificial para embarazadas con diabetes tipo I que, dicen, podría salvar la vida de muchas mujeres y mejorar sustancialmente la salud de sus bebés.