El bullying arrastra consigo obesidad y diabetes

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Las secuelas del acoso escolar no se limitan al ámbito psicológico. Un nuevo estudio del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia en el King’s College  (Londres) revela que los niños que han sido intimidados en la escuela tienen más probabilidades de llegar a ser obesos en la edad adulta y de sufrir problemas cardíacos y diabetes tipo II.

Tras haber confirmado en investigaciones previas el vínculo entre el bullying y el desarrollo de enfermedades de carácter mental, este último informe sugiere nuevos efectos graves y duraderos también en la salud física.

Los autores encontraron que el 26 por ciento de las mujeres que habían sido víctimas de maltrato escolar padecían obesidad a los 45 años, frente al 19 por ciento de aquellas que no sufrieron tales abusos. Además, en el caso de ambos sexos, la intimidación frecuente eleva los niveles de la proteína C reactiva (PCR), un marcador de inflamación sanguíneo que multiplica el riesgo de enfermedades cardiovasculares al obstruir las arterias y cuya presencia se encontró en el 20 por ciento de los casos de acoso, mientras que en el resto se limitaba al 16 por ciento.

Los resultados del análisis, que han sido publicados en la revista Psychological Medicine, se basan en datos de más de siete mil hombres y mujeres nacidos en 1958.

“El objetivo principal de la prevención de estas enfermedades se ha enfocado tradicionalmente al fomento de comportamientos saludables, como dejar de fumar, hacer ejercicio o llevar una dieta equilibrada. Son factores claramente importantes, pero nuestra investigación pone de relieve la necesidad de rastrear las raíces de estos riesgos vinculados a las experiencias psicosociales en la infancia”, señala Andrea Danese, uno de los autores.

Louise Arsenault, investigador principal ha calificado el bullying como un “estrés tóxico” cuyo impacto en la vida del menor es similar al abuso por parte de un adulto. “Debemos alejarnos de la idea errónea de que la intimidación es algo normal y aceptable”, denuncia.

Arsenault insta a los profesores a “escuchar a los niños pequeños”, que a menudo “son ignorados”, pues solo así podrán evitarse problemas de salud mental y física en un futuro.

Fuente: estusanidad.com

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