Consumo excesivo de sal provocaría hipertensión

El consumo excesivo de sal es un factor que puede predisponer a las personas a sufrir de hipertensión arterial, enfermedad que ocasiona infartos.

El jefe de la Jurisdicción de Servicios de Salud de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, Dr. Héctor Zepeda Cisneros, indicó que debido al incremento en el consumo de sal de forma cotidiana, las personas se encuentran en mayor riesgo de padecer hipertensión arterial; enfermedad que puede llevar a sufrir ataques cardiacos o cerebrales.

Recordó que los infartos de ambos tipos pueden dejar secuelas irreversibles en el paciente e incluso pueden derivar en la muerte según la intensidad y la condición

Actualmente, en la Jurisdicción de Servicios de Salud, la hipertensión es una de las enfermedades más comunes atendidas en los centros de salud, sin embargo hay muchas personas que no llevan un control adecuado de esta enfermedad y son los que corren mayor riesgo.

El doctor mención que la sal es un elemento que el cuerpo humano requiere para poder llevar a cabo ciertas funciones con efectividad sin embargo el consumo excesivo representa un peligro en el sistema cardiovascular ya que produce un desgaste cardíaco. La sal como mineral es necesaria en una mínima cantidad diaria para mantener el balance de hidratación, facilitar la digestión y lograr una efectiva actividad muscular y transmitir impulsos nerviosos.

El titular de la Jurisdicción señaló que un adulto sano debe consumir 2.5 gramos de sal al día, mientras que para los niños son suficientes 750 miligramos. Pero se estima que el consumo de sal de un mexicano llega hasta los 5 gramos diarios.

Zepeda Cisneros agregó que la sal en exceso produce aumento en el volumen intravascular e incrementa el desgaste cardíaco.

Lamentablemente las personas en la actualidad han adoptado el hábito de agregar en promedio seis gramos diariamente a sus alimentos, por lo que sus probabilidades de padecer hipertensión se triplican. 

Se puede presentar de forma súbita la ruptura de las arterias o una hemorragia cerebral, que generalmente es mortal. Reducir el consumo de sal es una buena decisión para el cuidado de la salud, pero si se padece ya hipertensión arterial definitivamente es algo que debe quedar fuera de la dieta y no tratar de engañar tampoco al paladar con los sustitutos.

Los doctores recomiendan reducir paulatinamente el uso de la sal desde la hora de cocinar y retirar todos los saleros de la mesa. Eliminar de la despensa los sazonadores de carne o salsa inglesa, recordando que la sal se puede sustituir en forma natural con hierbas o especies.

Los quesos, embutidos, carnes, aceitunas y demás productos excesivamente salados se pueden empezar a sustituir poco a poco para acostumbrar al paladar a la ausencia del elemento, el cual será rechazado por el sentido del gusto en muy poco tiempo si se tiene constancia.

Fuente: oem.com