10 señales sigilosas de la diabetes

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La diabetes puede presentar diversos síntomas, desde cambios en el estado de ánimo hasta crecimientos en la piel o problemas de visión

Muchas personas conocen los síntomas característicos de la diabetes tipo 2, como el aumento de la sed y la micción frecuente. Pero los médicos dicen que hay varias señales de la enfermedad que no son tan conocidas y que a veces surgen antes de los síntomas típicos.

Familiarizarte con estos síntomas menos obvios puede ayudarte a identificar la enfermedad en el inicio. Eso es importante porque cuanto antes se diagnostique la diabetes, más fácil es el tratamiento y el control, dice el Dr. Mandeep Bajaj, profesor en la Facultad de Medicina de Baylor y jefe de Endocrinología en Baylor St. Luke’s Medical Center, en Houston.

En Estados Unidos hay aproximadamente 37 millones de personas diabéticas, según estimaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Notablemente, una de cada cinco no sabe que tiene diabetes, dicen los CDC.

Bajaj dice que “todas esas personas diabéticas que no han recibido un diagnóstico tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones”, como enfermedad renal crónica, enfermedades cardiovasculares o derrames cerebrales, además de problemas neurológicos, auditivos o de visión. Sin embargo, controlar el nivel de azúcar en la sangre a través de modificaciones en el estilo de vida, medicamentos o inyecciones de insulina puede demorar o evitar esos problemas.

Un médico de atención primaria puede diagnosticar la diabetes con un simple análisis de sangre. Las pautas nacionales indican que los pacientes mayores de 45 años deben hacerse un análisis de detección de diabetes tipo 2 al menos cada tres años, pero los expertos opinan que si presentas alguna señal o síntoma, deberías pedirle al médico que te haga una prueba antes.

Además de la sed excesiva y la micción frecuente, los siguientes son otros indicadores de diabetes o prediabetes:

1. Candidiasis crónica

Los altos niveles de azúcar en la sangre originados por la diabetes debilitan el sistema inmunitario, lo que dificulta la lucha del organismo contra las infecciones.

Las infecciones vaginales crónicas causadas por hongos son especialmente comunes en mujeres diabéticas que no tratan la enfermedad, porque el azúcar extra en la sangre favorece el crecimiento de hongos, dice el Dr. Mark Guido, un endocrinólogo en Novant Health Forsyth Endocrine Consultants en Winston Salem, Carolina del Norte.

Otros tipos de infecciones recurrentes —como infecciones cutáneas, de la vejiga o de las vías urinarias— también pueden indicar la presencia de diabetes.

Bajaj dice que los médicos de atención primaria no siempre piensan en el vínculo entre las infecciones crónicas y la diabetes. Por ello recomienda que si tienes infecciones recurrentes, le pidas al médico un análisis de detección.

2. Visión borrosa

Si parece que debes actualizar la corrección de tus anteojos con frecuencia, deberías hacerte un análisis de detección de diabetes. El cambio rápido de los niveles de azúcar en la sangre puede hacer que las lentes de tus ojos se nublen o hinchen, lo que causa visión borrosa.

“Las personas piensan que necesitan anteojos nuevos, pero en realidad puede tratarse de una señal de diabetes”, dice Bajaj.

Si no se trata, la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo y causar cataratas, glaucoma y ceguera.

3. Disfunción sexual

La disfunción eréctil —cuando un hombre no puede tener o mantener una erección— es común en los hombres diabéticos.

Un metaanálisis sistemático realizado en el 2017 (en inglés) halló que aproximadamente el 66% de los hombres con diabetes tipo 2 experimentaron problemas de desempeño sexual, y los hombres con diabetes son aproximadamente 3.5 veces más propensos a sufrir disfunción eréctil en comparación con los hombres no diabéticos.

Otros estudios indican que tanto los hombres como las mujeres que no controlan bien su diabetes reportan disminución del deseo sexual. Según indica la American Diabetes Association, los investigadores creen que la inflamación que causa la diabetes puede afectar la parte del cerebro que controla el deseo sexual. Los niveles bajos de testosterona también podrían influir.

4. Náuseas o estreñimiento

Un alto nivel de azúcar en la sangre puede enlentecer el proceso digestivo y causar náuseas, estreñimiento o malestar estomacal.

“Piensas que tienes una gripe intestinal, vas al médico, te hace unos análisis y resulta que tu nivel de glucosa está tremendamente elevado”, dice Bajaj.

Una enfermedad gastrointestinal típica normalmente no dura más de dos o tres días. Si tienes náuseas, estreñimiento o vómitos que duran más de eso, lo más probable es que la causa del problema sea otra, dice Bajaj, y la detección de la diabetes debería ser parte de las recomendaciones del médico.

5. Una lesión que tarda en sanar

Si tienes un corte o una raspadura que parece demorar siglos en sanar, podría ser por culpa de la diabetes. Se sabe que el azúcar extra en la sangre de una persona diabética demora la curación de las heridas, lo que crea vulnerabilidad a las infecciones, dice Guido.

Por ese motivo, los cirujanos con frecuencia piden que los pacientes se hagan análisis para detectar diabetes antes de una operación, y eso puede llevar a un diagnóstico de diabetes, dice Guido.

“No es inusual que un adulto mayor que debe operarse de la rodilla termine descubriendo que tiene diabetes a partir de los análisis previos a la operación”, dice.

6. Cambios en el estado de ánimo

Si hallas que estás más irritable o tu familia se queja de tus cambios de humor, podría tratarse de otro indicador de diabetes. La diabetes también causa fatiga, lo cual puede aumentar el mal humor.

Bajaj recuerda el caso de un paciente cuya diabetes se detectó porque en el trabajo lo refirieron a Recursos Humanos por su irritabilidad y su impaciencia con los colegas.

“La glucosa elevada afecta el cerebro”, dice Bajaj. “Una persona diabética sin diagnosticar no puede controlar sus emociones. Lo interesante es que, una vez bajo tratamiento y con la glucosa controlada, esos síntomas mejoran”.

7. Pérdida de peso inexplicada

Generalmente, perder peso es algo bueno. Pero si has bajado considerablemente de peso sin hacer ningún cambio en la dieta o en la rutina de ejercicio, podría deberse a la diabetes.

Cuando tienes diabetes, el azúcar que el organismo necesita como fuente de energía se elimina con la orina, por lo que el cuerpo comienza a quemar grasas y músculos para obtener energía, explica Guido. Eso puede causar una pérdida de peso rápida y drástica.

“Tengo pacientes que vienen y dicen: ‘Perdí 10 libras en las últimas cuatro o seis semanas y no estoy a dieta’”, dice Bajaj.

8. Manchas oscuras en la piel

La diabetes puede hacer que los pliegues de la piel alrededor del cuello, en las axilas o en las ingles se oscurezcan y tomen un aspecto curtido, dice Guido. “Parecería que el cuello está sucio, pero la suciedad no se quita con el agua”, dice.

Esas manchas oscuras en la piel, llamadas acantosis pigmentaria, son un síntoma de resistencia a la insulina, dice Guido, y pueden ser una señal temprana de diabetes.

9. Acné o vello facial excesivo

A algunas mujeres con resistencia a la insulina les crece un vello grueso y duro en el rostro porque la insulina puede estimular a las células para que produzcan las hormonas masculinas que hacen crecer el vello, dice Guido. Esas mismas hormonas también pueden causar acné.

La buena noticia, dice Guido, es que esos síntomas tienden a resolverse una vez que se controlan los niveles de glucosa.

10. Papilomas cutáneos

Otra señal temprana de la diabetes es la aparición de papilomas cutáneos, crecimientos carnosos que con frecuencia aparecen en el cuello, los párpados, las axilas y las ingles.

Si bien estos papilomas por lo general son benignos, muchos estudios hallaron un mayor riesgo de diabetes en quienes los tienen. Por ejemplo, un estudio de marzo del 2020 (en inglés) publicado en la revista BMC Research Notes halló que el 59% de quienes tenían papilomas cutáneos tenían diabetes, en comparación con solo el 13% de quienes no tenían papilomas.

Los investigadores no comprenden claramente el mecanismo por el cual la diabetes causa papilomas cutáneos, pero creen que los altos niveles de insulina serían los responsables. “La resistencia a la insulina activa factores de crecimiento que hacen que las cosas crezcan y se modifiquen”, dice Guido.

Fuente: aarp.org

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