¿Comer antes de dormir afecta los niveles de azúcar en sangre?

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Existen varios factores que pueden alterar los niveles de azúcar en sangre, más allá de solo comer antes de dormir.


Una de las principales recomendaciones de los especialistas, para las personas que padecen diabetes, es no comer al menos dos horas antes de irse a la cama a dormir, para no alterar los niveles de azúcar en sangre.


Algunos especialistas afirman que no comer durante dos horas antes de irse a la cama ayuda a prevenir unos niveles altos de azúcar en sangre (glucosa), y los problemas de salud relacionados, como la diabetes y la enfermedad cardiaca.


Sin embargo, de acuerdo con una reciente investigación publicada en la revista BMJ Nutrition, Prevention & Health, no existe una diferencia significativa en la medida promedio de la glucosa.


Factores que alteran niveles de azúcar en sangre


De acuerdo con la investigación de la Universidad de Okayama, Japón, se analizaron tres años de datos de salud de más de mil 550 adultos de mediana edad y mayores sanos en Japón. Dos tercios tenían más de 65 años.

Alrededor de un 16% de los hombres y un 7.5% de las mujeres se dormían en un plazo de dos horas tras cenar.

A lo largo de tres años, no hubo un cambio significativo en los niveles de HbA1c de los participantes, que es una medida a largo plazo del promedio de glucosa en la sangre, y que se considera como un indicador fiable de riesgos futuros para la salud.


El HbA1c fue de 5.2% en el primer año, y de 5.58% en el segundo y tercer años, dentro del rango normal. No hubo diferencias significativas entre los hombres y las mujeres.
Como parte de los hallazgos, los investigadores observaron que el peso, la presión arterial, las grasas en la sangre (triglicéridos), los niveles de actividad física, el tabaquismo y el consumo de alcohol se asociaron de forma más firme con cambios en los niveles de HbA1c que la cantidad de tiempo entre comer y la hora de irse a la cama.


Falta de evidencia clara


Debido a que el estudio fue observacional, los investigadores no pudieron establecer la causa. Tampoco sabían la hora precisa ni el contenido de las cenas de las personas, lo que podría haber afectado los resultados.


Y como la dieta japonesa tradicional contiene muchas verduras y sopa, y los tamaños de las porciones son pequeños, los hallazgos quizá no apliquen a otros países, según Su Su Maw, estudiante doctoral en la Facultad de Postgrados en Ciencias de la Salud de la Universidad de Okayama y sus colaboradores.


“Se debe prestar más atención a unas porciones y unos componentes saludables en las comidas, dormir lo adecuado y evitar fumar, el consumo de alcohol y el sobrepeso, dado que esas variables tienen una influencia más profunda en los procesos metabólicos“.

Fuente: su medico.com

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