El hábito italiano de 15 minutos que te adelgazará

La investigación encontró que dar un paseo de quince minutos al día después de cenar es eficaz porque mejora la capacidad de regular la cantidad de azúcar en sangre durante las siguientes 24 horas.

Estás a dieta pero no adelgazas. Al menos, no todo lo que te gustaría. O, lo que es peor, has ganado unos kilos en los últimos meses y no sabes de dónde te vienen. Hay algo que estás haciendo mal y no lo sabes. No te preocupes: los italianos tienen la solución. Los ciudadanos del país de la pasta hacen algo después de cenar y no engordan. Es un truco sencillo que puede hacer cualquiera y no requiere de esfuerzo ni tiempo.

A este sencillo hábito lo llaman 'passeggiata', y consiste en dar un paseo de quince minutos después de realizar la última comida del día. Muchos lo hacen por placer sin saber ni siquiera que por dar una vuelta a la manzana están frenando la ganancia de peso, cenen lo que cenen. Los beneficios de esta costumbre italiana han sido demostrados y estudiados en una investigación publicada por la revista médica 'Diabetes Care'.

La investigación encontró que dar un paseo de quince minutos al día después de cenar es eficaz porque mejora la capacidad de regular la cantidad de azúcar en sangre durante las siguientes 24 horas. Esto significa que al día siguiente no tendrás ansiedad por comer alimentos calóricos, ingerirás lo necesario y mantendrás una energía óptima durante toda la jornada. Los beneficios de estas caminatas nocturas no están solo relacionados con la pérdida de peso, pues también mejorarás tu salud y dormirás mucho mejor. Y, sobre todo, ahorrarás tiempo: el informe evidenció que esta simple y corta caminata, realizada por la noche, era más efectiva que tomar un paseo de 45 minutos durante el día.

Para empezar este reto, te damos algunos consejos. Lo ideal es que te mentalices y que cenes con ropa de calle. Nada de llegar a casa a media tarde y calzarte el pijama o unos trapos. Ponte cómodo, pero lo suficiente para que puedas agarrar los zapatos o deportivas y salir a dar una vuelta a la manzana. Con el frío que hace ahora, te va a dar mucha pereza, pero así es más sencillo. Si tienes perro o pareja, aprovecha para pasear con ellos. Otro truco consiste en no encender el televisor: además de ser más consciente de lo que ingieres, si mantienes el aparato desconectado es menos probable que te enganches a alguna emisión.

Los expertos y 'pros' de estas caminatas recomiendan que pasadas unas semanas incorpores más paseos a tu vida para triplicar los beneficios. Lo ideal es dar uno por la mañana, otro después de comer y otro tras la cena. Si ya quieres obtener matrícula, añade una vuelta por la tarde.

Numerosos beneficios

Como ya te hemos adelantado, pasear tras la cena no solo te hará estar más delgado, sino que tiene otros muchos beneficios para la salud. Entre ellos, destacan:

Reduce el riesgo a desarrollar diabetes: tomar un paseo tras las comidas reduce el riesgo a desarrollar diabetes tipo 2, pues, como hemos visto, regula los niveles de azúcar en el organismo. Es particularmente eficaz después de cenar, pues es el momento en que la insulina se reduce.

Facilita la digestión: caminar a paso relajado nos ayudará a tener digestiones más rápidas y un mejor tránsito intestinal.

Mantiene activo el metabolismo: durante la noche, este se reduce porque el cuerpo se prepara para descansar, por eso es importante caminar tras la cena, para que el organismo procese mejor los alimentos y siga quemando calorías y, por tanto, activo.

Bueno para el corazón: reduce el colesterol, la presión arterial y el riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares.

Mejora la calidad del sueño: una ligera actividad física antes de dormir facilitará el descanso, pues no solo se relaja el cuerpo, sino también la mente.

Los paseos son la clave

Además de todos los beneficios anteriormente detallados, pasear tiene otras ventajas muy destacadas: reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y ayuda a gestionar mejor la ansiedad. Así lo confirma un estudio publicado en la revista 'Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports', el cual asegura que estos paseos son una solución sencilla para combatir la depresión y el estrés laboral.

Para demostrarlo, profesores de la Universidad de Birmingham analizaron la evolución de 56 trabajadores de oficina sedentarios a los que se pidió que caminaran, como mínimo, 30 minutos durante su hora habitual del almuerzo tres veces a la semana. A través de una aplicación, los sujetos debían detallar cuáles eran sus emociones (estrés, tensión, entusiasmo, motivación...). ¿El resultado? Quienes habían dado un paseo durante la hora de la comida aseguraban sentirse mucho más entusiastas, menos tensos, y por lo general más relajados y motivados para hacer frente a la tarde.

Además de combatir el estrés, dar un paseo después de la comida o la cena puede ayudarnos a tener más inspiración, según un estudio de la Universidad de Stanford, el cual afirma que caminar aumenta la inspiración creativa. Se analizó el comportamiento de un grupo de estudiantes y se determinó que aquellos que hacían una tabla de ejercicios de creatividad sobre una cinta de correr obtenían mejores resultados que los que los hacían sentados. Los investigadores puntualizaron asimismo que andar estimulaba la creatividad, no solo durante la actividad sino también en los momentos posteriores.

Fuente: El Confidencial