Tips para aprender a leer la tabla nutricional de los alimentos

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¿Cuántas veces ha consumido un producto empacado y no se ha fijado en la cantidad de calorías que trae? Y si lo ha hecho, ¿ha mirado qué ingredientes o cuántos gramos de azúcar tiene? La información nutricional de un alimento es muy importante, especialmente para personas que quieren cuidar su figura o las que sufren de alguna enfermedad como la diabetes.

Sin embargo, muchos no saben para qué sirve esta información, y a otros les resulta difícil entender qué significan todos esos nombres extraños, porcentajes y datos que aparecen en las tablas nutricionales. Por esto, expertos hablaron con EL HERALDO y explicaron algunos tips básicos para aprender a leer este contenido.

¿Para qué sirve?

Ana María Sirtori, nutricionista y docente de la Universidad Metropolitana, cuenta que las tablas nutricionales sirven para saber cuánto contenido de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales tiene un alimento. Explica que las personas que tienen un peso adecuado, pueden verificar allí cuánto están consumiendo por comida o merienda.

Pero para las personas que sufren diabetes, pueden saber cuánto tiene un alimento de carbohidrato, ya que este debe ser medido al igual que los azúcares. “Cuando un carbohidrato es procesado por el organismo, se convierte en glucosa”, dice Sirtori.

Este contenido informativo también ayuda a las personas que sufren de hipertensión. Estos deben estar alerta a la cantidad de potasio y sodio que tienen los alimentos que consumen. Así como para aquellas a las  que su médico les haya recetado subir o bajar la cantidad de calcio que ingieren.

La publicidad engañosa es uno de los enemigos a la hora de comprar, por esto es importante aprender a leer las tablas nutricionales y la lista de ingredientes de los productos. Por ejemplo, hay alimentos que en el empaque resaltan ser integrales, pero al momento de leer sus ingredientes se delatan al decir que contienen harina de trigo fortificada y no la integral.

Sirtori menciona que se debe tener cuidado con los productos etiquetados como light, ya que este término significa que es reducido en calorías, pero no que elimina algún componente. En el caso de los diabéticos, no les sirve este tipo de alimentos, ya que los que deben consumir son sin azúcar.

La coach nutricional Laura Piedrahita cuenta que para algunas personas la información contenida en una tabla nutricional puede ser tan confusa que optan por dejarse guiar de la publicidad o comentarios antes de indagar qué es lo que realmente están llevando a su boca.

“Comer de manera consciente e inteligente no solo tiene que ver con seguir una pauta nutricional al pie de la letra, sino también en conocer qué contiene ese producto que tanto nos gusta llevar en nuestro mercado”, dice Piedrahita.

La experta en planes nutricionales asegura que “nos sorprenderíamos al indagar sobre estos, pues muchas veces no tenemos idea de la cantidad de químicos y poco valor nutricional que puede llegar a tener un producto que es vendido como ‘saludable’”. 

Los nombres, porcentajes, cantidades y datos en general que se deben tener en cuenta a la hora de leer la tabla nutricional de cualquier alimento son las siguientes:

Tamaño de la porción

Piedrahita señala que es fundamental saber cuántas porciones contiene el envase de producto, ya que toda la información contenida en la tabla nutricional corresponderá a una sola porción, esto quiere decir que si el envase contiene dos porciones, todos estos valores plasmados allí deben multiplicarse por dos.

Porcentaje valor diario (DV)

La coach nutricional comenta que el porcentaje de valor diario siempre se da con base a una dieta de 2.000 calorías y corresponde al aporte en porcentaje que cada ítem aporta a la alimentación.

Calorías

Las calorías representan el aporte energético que otorgará ese alimento por porción. Piedrahita resalta que adicional al total de calorías que tiene el producto, la tabla nutricional también debe informar cuáles de estas corresponden a las provenientes de las grasas.

Grasas

De las grasas se desglosan las trans y saturadas, de las que “debemos consumir poco”, según Piedrahita. Sitori, por su parte, explica que las grasas trans son las que se producen al quemar un aceite o alimento. Las saturadas son las que traen las carnes. También están las grasas saludables que son las poliinsaturadas y monoinsaturadas. Estas se pueden encontrar en el aguacate, aceite de oliva, nueces y pescados.

Azúcares

Piedrahita asegura que es importante identificar el contenido de azúcar en un producto “pues a veces nos venden la idea de que no contiene azúcar refinada pero esta puede aparecer de otras formas como jarabe de maíz, polialcoholes, sacarosa, fructosa, entre otros”. Las expertas señalan que un máximo de 5 gramos de azúcar es considerado bajo en azúcares por producto.

Fibra

La fibra es algo que poco se revisa en los empaques, pero aquellos alimentos ricos en este componente “darán mayor sensación de saciedad y mejorarán nuestro tránsito intestinal, por lo que debería contener más de 5 gramos de fibra por porción para ser considerado alto en esta sustancia”, dice la coach nutricional.

Sodio

Las expertas aseguran que el sodio es uno de los minerales que más se debe moderar su ingesta. Un porcentaje de valor diario menos de 5% es considerado bajo, y superior a 20% es considerado alto. “Una alta ingesta de sodio compromete la salud cardiovascular”, comenta Piedrahita.

Vitaminas y minerales

Las vitaminas y los minerales, sin elevar el conteo calórico, le dan densidad nutricional al producto, “aportando de manera positiva a nuestra salud”.

Lista de ingredientes

Por norma, los ingredientes de un alimento deben estar en orden de mayor a menor contenido, por lo tanto el primer ingrediente que se vea en el listado es el que predomina en ese producto.

Producto

Las expertas en nutrición afirman que los productos cuyo primer ingrediente sean azúcares, grasas y harinas refinadas se deben evitar, ya que tienen poco valor nutricional.

Fuente: El Heraldo 

 

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