Finalmente lo dijeron: el jarabe de maíz es incluso peor que el azúcar

A veces es un gran fastidio ser la que lleva las malas noticias sobre la forma en la que vivimos a las personas, sobre todo cuando se trata de los ingredientes que se encuentran en gran parte de nuestros alimentos. Probablemente los dos hombres que crearon este endulzante tan dulce como el azúcar en los años 50′ creyeron que era una genial y brillante idea y con el paso de los años al parecer muchos otros concordaron en que no podría haber nada mejor que el azúcar barato extraído del maíz. Por eso hoy vemos al jarabe de maíz alto en fructosa (HFCS por sus siglas en inglés) en gran parte de las golosinas dulces y alimentos procesados.

Pero según un nuevo estudio realizado por la Universidad de Utah, al parecer sus efectos sobre la salud no parecen ser muy positivos. Los investigadores alimentaron a un grupo de ratones hembras con una dieta de glucosa de fructosa (HFCS), es decir 25 por ciento de calorías, mientras que el grupo controlado recibió una dieta de sucralosa (tablas de azúcar). Los resultados arrojaron que los ratones hembras de la primera dieta tenían el doble de posibilidades de morir que aquellos que consumían sucralosa, y además producían menos crías. Esto llevó a los expertos a concluir que el jarabe de maíz de alta fructosa es incluso peor que el azúcar para la salud.

El HFCS es diferente al azúcar en su estructura molecular, y pese a que afecta al cuerpo de manera distinta, el aumento de la obesidad global está correlacionado con el aumento del uso del HFCS en nuestra dieta. Esto se da porque la fructosa y glucosa en el HFCS están separadas, lo que permite que la fructosa vaya directamente al hígado y se convierta en grasa, de acuerdo con Dr. Mark Hyman.

Las bebidas son una de las mayores fuentes de HFCS en una dieta promedio, y contienen niveles de fructosa considerablemente altos.

Ya existen productores de alimentos están empezando a tomar nota, crear o reformular productos donde resalten el uso de “azúcar real”, en oposición del HFCS, como un beneficio positivo. Y uno de los beneficios añadidos de eliminar el HFCS de las dietas es que la mayoría se obtiene de maíz genéticamente modificado (GMO). Por suerte, la comida orgánica por ley tiene prohibido incluir ingredientes modificados genéticamente, entonces comer más que nada comida orgánica te limitará en tu consumo de HFCS y GMOs.

Fuente: UPSOCL