Pon un alto a la hiperglucemia

La hiperglucemia y los picos altos de azúcar en la sangre representan un peligro en la salud de muchas personas, pues aunque no se considera diabetes como tal, si llegan a ser considerados como indicadores que disparan dicha enfermedad. Esto se debe a que existe un descontrol de azúcar en la sangre, a causa de una deficiente dieta alimenticia. 

Algunos de los síntomas con los que se manifiesta este padecimiento son: tener la boca seca y una sed extrema, ganas frecuentes de orinar, aliento con olor afrutado, náuseas y vómito, respiración profunda y rápida, dolor abdominal, visión borrosa, piel hinchada, sonmolencia y debilidad general. 

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, para considerar los niveles normales de glucosa en la sangre debe permanecer entre los 110 mg/dl y los 140 mg/dl. Los expertos recomiendan hacer revisiones periódicas para conocer los niveles de su hemoglobina glicosilada, esto quiere decir, la cantidad de glóbulos rojos que tiene glucosa adherida.

Existen dos tipos de fibra: la soluble e insoluble. La primera es la ideal para utilizar en los desayunos, ya que esta destaca por formar una especie de gel al ser diluida en agua, lo que permite mayor absorción de carbohidratos. También genera más saciedad. Se encuentra en la harina de avena, nueces, legumbres y frutas como manzanas, naranjas y arándanos. 

Haz ejercicio 

A través de la actividad física se queman grasas y carbohidratos que llenan al cuerpo de energía. Al mantenerse en movimiento es más sencillo que las células musculares absorban el azúcar que viaja por la sangre, lo que permite de forma automática reducir los picos.

Evita fumar 

La nicotina que contiene el cigarro es representa un peligro a la salud además del padecimiento de cáncer de pulmón. Contribuye a la hiperglucemia que a su vez puede desencadenar en problemas aún más severos como cardiopatías y derrames cerebrales. 

Baja los carbohidratos 

La alimentación influye en gran porcentaje al momento de cuidar la salud. El problema se presenta cuando se ingiere grandes cantidades de alimentos procesados como dulces, galletas y refresco. Esto puede provocar una resistencia a la insulina. Optar por consumir frutas y verduras como sustituto de desayunos y postres aportan mayor beneficio al cuerpo. 

Tomar mucho líquido 

El agua es vida y con la dosis correcta permite al organismo mantener un buen desempeño. El exceso de glucosa se elimina a través de la orina, esto ayuda a que disminuyan sus niveles. Este se considera un tratamiento de recuperación, así como también de prevención. 

Fuente: El Horizonte