Prediabetes, en 5 por ciento de niños

Un porcentaje significativo de niños duranguenses con obesidad sufre prediabetes, lo que significa que tienen síntomas que hace unas pocas décadas sólo presentaban personas mayores de 50 años de edad.

La obesidad causa las enfermedades que más matan en el estado; aún así sigue presente en menor o mayor grado en el 57 por ciento de "escolares de seis a 19 años", precisó Felipe Asís González subdirector de Promoción y Supervisión a la Salud de la Secretaría de Salud.

La dependencia lleva a cabo un programa para la reducción de la obesidad con el cual se hacen estudios y prácticas en las escuelas, puntos en donde han encontrado que el cinco por ciento, del casi 60 por ciento que tiene obesidad, presenta síndrome metabólico, es decir, son prediabéticos.

Pueden sufrir hipertensión, hipertrigliceridemia, hipertrigliceridemia, hiperglucemia, entre otros factores que conforman dicho síndrome.

"Hay niños que en las mediciones de glucosa, ya salen si no diabéticos con glucosa alterada", comentó Asís González.

Si el problema de salud continúa, en pocos años Durango podría tener una generación de personas diabéticas de apenas 25 o 30 años, advirtió.

Al detectar a un niño en esta condición, de inmediato el personal de la dependencia avisa a los padres de familia y comienza una atención integral para reducir el riesgo en el menor.

Los papás saben que su hijo tiene obesidad, "lo que no saben es que es prediabético, es que no nada más es que esté gordito, es que trae un problema de síndrome metabólico de prediabético".

Hay alarma en los padres de estos niños porque suelen contar que el único antecedente familiar de esta enfermedad fue el caso de su padre o abuelo. "Pero cómo, si mi papá fue diabético después de los 50".

El subdirector informó que pese a este fenómeno alarmante en la niñez duranguense, la obesidad va a la baja.

Se redujo 13 por ciento en el último año.

Las estrategias con las que se ha logrado esta evolución son la promoción del consumo de agua simple, la cultura alimentaria a través del posicionamiento del plato del buen comer, y las activaciones físicas en las escuelas, justo es aquí donde se ha podido detectar a estos niños que no "sólo están gorditos" sino prediabéticos.

Fuente: El Siglo de Durango