Seis de cada diez pacientes con pie diabético podrían curarse con oxígeno hiperbárico

Aunque la respuesta al tratamiento de cada paciente es diferente, el tratamiento con oxígeno hiperbárico (OTHB) mejora los síntomas del 90 % de los afectados de pie diabético y cura totalmente las heridas en un 60 % de los casos, elevándose al 80 % cuando el tratamiento se inicia pronto y no se espera a que haya una herida o ulceración más importante.

Según explica el doctor Elías López, responsable de Biobarica en la Clínica Santa Elena (Madrid), "esta es la mejor forma de prevenir amputaciones, dado que éstas se dan por una herida de mala evolución. Ya en el caso de aquellos pacientes que llegan con indicación de amputación, el porcentaje de curación es variable. Hablamos de un paciente muy complicado que debe recibir un cuidado más integral, no todo puede hacerse con cámara hiperbárica, pero es cierto que hasta en estos casos más extremos podemos llegar a limitar y, más aún, a evitar amputaciones, aunque como ya he dicho, aquí las tasas de éxito son variables y menores que en el resto de los casos".

El pie diabético, una complicación de la diabetes, es una alteración de origen neuropático inducida por la hiperglucemia, que convierte a la extremidad en una zona de riesgo a la hora de padecer lesiones y úlceras difíciles de curar y que pueden llevar a la amputación del miembro en 26 de cada 100.000 afectados. Estos datos se traducen en que la diabetes es la causa más frecuente de amputaciones no traumáticas.

A los afectados de diabetes se les aconseja que revisen cada día sus pies en busca de "la más mínima herida" y que no la dejen más de dos días sin curar, ya que hasta la rozadura de un zapato "puede degenerar en un grave problema de salud". Además, el daño en los vasos sanguíneos puede provocar que los pies no reciban suficiente sangre y oxígeno, lo que dificulta la curación de llagas y heridas.

A nivel vascular, el experto ha detallado que el OTHB produce beneficios en forma de vasoconstricción y reparación de tejido vascular de pequeño vaso dañado. "La vasoconstricción que genera a nivel osteoarticular disminuye la inflamación, el edema y los puntos dolorosos. Y a medio y largo plazo favorece la formación de colágeno y fibroblastos, sustancias implicadas en la cicatrización de heridas y tejidos", ha indicado.

De esta manera, con este tratamiento en pacientes de pie diabético se reduce la posibilidad de nuevas heridas, se controlan síntomas como el dolor, se ayuda a la cicatrización de úlceras y lesiones combinando acción antiinflamatoria, estimulación de colágeno y aumento de la circulación sanguínea por la formación de vasos sanguíneos, se evitan complicaciones como la infección, disminuye el compromiso óseo, actúa como adyuvante de infecciones necrotizantes y baja la tasa de amputaciones.

Fuente: InfoDiabético