Siestas largas ¿factor de riesgos cardiacos?

Es sabido que una merecida siesta al día puede traer infinidad de beneficios, como aumentar el estado de alerta, mejorar el aprendizaje y la productividad, entre otros. Sin embargo, aunque nos encante dormir, exagerar puede ser dañino para la salud.

Si acostumbras quedarte dormido camino a casa, en clase, mientras ves televisión, en el trabajo o al realizar cualquier otra actividad, te invitamos a considerar lo siguiente.

Según un nuevo estudio, las siestas largas y la somnolencia diurna excesiva se asocian fuertemente con el síndrome metabólico —que incluye afecciones como hipertensión, colesterol alto, exceso de grasa, etc. — lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca y diabetes.

Durante la investigación, en la que se analizaron 21 estudios que incluyen a más de 300 mil personas, se descubrió que las personas que tomaban la siesta durante más de 40 minutos presentaban un notable aumento en el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

En este contexto, tomar una siesta durante más de 90 minutos aumentó el riesgo de síndrome metabólico en más de un 50 por ciento al igual que la somnolencia diurna excesiva.

La revisión también encontró que realizar esta actividad durante más de una hora puede vincularse con un riesgo mayor a 50 por ciento de padecer diabetes tipo 2.

Tomohide Yamada, autor de la investigación y diabetólogo de la Universidad de Tokio, señaló que clarificar la relación entre las siestas y la enfermedad metabólica podría ofrecer una nueva estrategia de tratamiento.

A pesar de los resultados, aún está por probarse la vinculación de la somnolencia excesiva con el síndrome metabólico. No obstante, si sientes cansancio extremo, o fatiga frecuente, acude con un especialista para que evalúe tu caso.

Recuerda que además de estos padecimientos, el cansancio puede ser síntoma de otras enfermedades como anemia, depresión e infecciones.

Para evitar daños en tu salud, te recomendamos seguir los siguientes consejos:

• Duerme bien todas las noches. Dedica las horas necesarias a tu descanso.

• Consume una dieta saludable y equilibrada.

• Bebe agua a lo largo del día.

• Antes de dormir, prueba otras formas de relajación, como yoga o meditación.

• Mantén un horario de trabajo razonable.

• De ser posible, reduce el estrés.

• Toma vitaminas. Consulta a un médico para saber cuál es la mejor opción para ti.

• Evita el consumo de alcohol y nicotina.

Fuente: Clikisalud