Los denominados “alimentos especiales” —que responden a necesidades nutricionales específicas— están diversificando el mercado de comestibles a medida que más personas descubren beneficios físicos al dejar o incorporar nutrientes o compuestos específico a su dieta.
Cuando uno bebe poca agua, decae la capacidad de concentración y el físico lo hace notar. El cuerpo pierde constantemente líquido, no sólo al practicar deporte, sino también al estar sentado trabajando, leyendo o incluso al estar durmiendo, dice un reporte de la agencia dpa.
Un estudio pequeño sugiere que las mujeres con un trastorno hormonal común llamado síndrome de ovario poliquístico (SOP) podrían disminuir el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad cardiovascular si utilizan suplementos de soja.
En su mayor parte, una dieta saludable para diabéticos se asemeja a una dieta regular. La principal diferencia es que los diabéticos tienen que prestar especial atención a los alimentos que afectan su azúcar en la sangre, como los carbohidratos. Los alimentos que contienen carbohidratos incluyen granos, leche, dulces, frutas, jugos, vegetales con almidón y frijoles. En una dieta diabética, es importante limitar los alimentos que son altos en azúcar y ver la ingesta total de carbohidratos. Además, comer comidas más pequeñas a intervalos de tiempo constantes ayudará a controlar los niveles de azúcar en la sangre.